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Oriente Medio y África

Yemen obliga a regresar un avión iraní y amenaza con derribarlo

El gobierno internacionalmente reconocido desplegó cazas y advirtió a Teherán, vía Omán, que toda aeronave iraní que ingresara al espacio aéreo yemení sería derribada de inmediato.
Imagen ilustrativa
Oriente Medio y Áfricadomingo 19 de julio de 2026

El gobierno internacionalmente reconocido de Yemen forzó este sábado el regreso de un avión de la aerolínea iraní Mahan Air que se dirigía a Saná, capital controlada por los rebeldes hutíes, por no haber obtenido la autorización de vuelo exigida por las autoridades con sede en Aden.

El ministro de Transporte yemení, Mohsen al Amri, confirmó a la televisión estatal que la aeronave recibió la orden de dar la vuelta tras incumplir los procedimientos aprobados por el Ejecutivo para sobrevolar el espacio aéreo yemení, sobre el que los hutíes no ejercen control de facto.

Horas antes del incidente, el gobierno había declarado que todas las aerolíneas deben obtener autorización previa de la Autoridad de Aviación Civil y Meteorología, con sede en Aden, para ingresar al espacio aéreo yemení. Fuentes gubernamentales indicaron a EFE que, antes de que el vuelo de Mahan Air diera la vuelta, las autoridades enviaron una severa advertencia a Irán a través de Omán: cualquier aeronave iraní que ingresara al espacio aéreo yemení sería derribada de inmediato. Omán transmitió el mensaje a las autoridades iraníes y el avión cambió de rumbo. Cazas de la Fuerza Aérea Yemení fueron desplegados en el este del país para hacer frente a la aeronave.

El episodio es la última escalada en una disputa que se agudizó el lunes, cuando el Ejército yemení bombardeó el aeropuerto internacional de Saná para impedir el aterrizaje de otro avión de Mahan Air que transportaba a una delegación hutí procedente de Teherán. Los rebeldes atribuyeron ese ataque a Arabia Saudí, que lidera desde 2015 una coalición militar en respaldo del Ejecutivo reconocido, y respondieron con ataques contra territorio saudí. Los hutíes advirtieron además que cualquier respuesta de Riad conduciría al bombardeo de sus instalaciones petroleras.

En medio de la contienda, Jordania había propuesto recientemente una iniciativa para reanudar vuelos comerciales entre Amán y Saná con fines humanitarios, pero los desacuerdos sobre las autorizaciones de vuelo han complicado los esfuerzos para restablecer el servicio aéreo regular.

Conviene mirar los incentivos. Mahan Air no es una aerolínea ordinaria: figura en listas de sanciones occidentales por presuntos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, y su presencia en el espacio aéreo yemení respondería a la lógica de sostener el corredor logístico que Teherán mantiene con los hutíes. Al obligar a regresar la aeronave y desplegar cazas, el gobierno de Aden no solo afirma soberanía sobre su espacio aéreo, sino que interrumpe un canal de influencia iraní en la región. El dato importa más que el ruido: la disputa no es técnica ni burocrática, es una batalla por el control de los flujos que alimentan al actor no estatal más disruptivo del Mar Rojo. La historia sugiere cautela ante cualquier lectura que reduzca este episodio a una querella de permisos de aviación.

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