Edición Globaljueves 3 de septiembre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Las Américas

UDI presiona para que Kast plantee a Milei la extradición de Apablaza y la soberanía del Estrecho de Magallanes

El partido busca que la bilateral en el marco del Foro Madrid sirva para destrabar la búsqueda del prófugo señalado como autor intelectual del asesinato de Jaime Guzmán y para cerrar el diferendo por el decreto argentino sobre el estrecho.
Foto: latercera.com
Las Américasmartes 1 de septiembre de 2026

La visita del presidente argentino, Javier Milei, a Chile para participar del Foro Madrid en Santiago se convirtió en la oportunidad que la UDI esperaba desde hace tiempo. El partido quiere que José Antonio Kast incluya en su bilateral con Milei un asunto que considera irresuelto desde hace más de una década: la extradición de Galvarino Apablaza, prófugo de la justicia trasandina.

El caso es sensible para la UDI porque Apablaza es sindicado como el autor intelectual del asesinato de Jaime Guzmán, fundador de la colectividad. El presidente del partido, Guillermo Ramírez, dijo a la salida del comité político ampliado en La Moneda: «Yo estoy seguro de que el tema Galvarino Apablaza se va abordar en la bilateral del presidente Milei con el Presidente Kast. Esperamos que esa bilateral pueda generar algún cambio en Buenos Aires respecto a la detención de una persona que nunca ha enfrentado a la justicia y que es el autor intelectual del asesinato del senador Jaime Guzmán».

En la misma línea se pronunció la jefa de bancada de los diputados UDI, Flor Weisse: «Estamos persiguiendo a los asesinos del senador Guzmán. Esperamos que la conversación entre ambos presidentes vaya enfocada también en avances de lo que no hemos podido lograr aún: la extradición a Chile».

La expectativa no es nueva. En mayo pasado, la entonces ministra de Seguridad del gobierno de Milei, Patricia Bullrich, había prometido resultados: «Si está en Argentina, lo vamos a encontrar. Ese es el compromiso del presidente argentino, es el compromiso del gobierno. Ya está otorgada la extradición, solamente hay que encontrarlo».

Al margen del caso Apablaza, en la UDI también esperan que el encuentro entre ambos mandatarios sirva para reafirmar la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes, un asunto que involucra tanto el paso interoceánico como declaraciones cruzadas entre autoridades militares y civiles de ambos países.

Ramírez destacó que «el general de las Fuerzas Armadas en Argentina dijo expresamente que el estrecho de Magallanes es chileno. Eso lo recibimos con alegría, porque hasta ahora no había sido así de manera explícita». Y agregó una expectativa concreta: «Supongo que en la bilateral van a hablar sobre el famoso decreto que dictó el Presidente Alberto Fernández, para que se derogue, porque lo que dice ese decreto no es cierto», en referencia al documento que define el lugar como un espacio de «control conjunto».

El vicepresidente del Senado, Iván Moreira, también militante UDI, fue más allá y vinculó el litigio territorial con la relación económica bilateral: «El decreto sigue vigente y las autoridades argentinas se exceden en sus declaraciones con cierta frecuencia. Si existe afinidad entre el gobierno de Chile con el presidente Milei, esperamos una respuesta satisfactoria que genere confianza y que permita cerrar definitivamente este tema para concentrarnos en nuestra relación comercial y política».

El planteamiento de la UDI resume un cálculo político elemental: la cercanía ideológica entre Kast y Milei debería traducirse, según el partido, en resultados verificables y no solo en gestos de afinidad. Dos deudas concretas —una judicial, otra territorial— quedan así sobre la mesa de una bilateral que, hasta ahora, se había leído sobre todo como una fotografía de alianza regional entre gobiernos de línea liberal.

Conviene mirar los incentivos. Para Buenos Aires, ceder en la extradición y despejar la ambigüedad del decreto sobre el estrecho cuesta poco frente al beneficio de consolidar un socio afín en la región; para Santiago, la insistencia de la UDI recuerda que el estado de derecho —justicia pendiente, soberanía definida— no se negocia solo con buena voluntad diplomática, sino con hechos verificables en el calendario que ambos gobiernos enfrenten en los próximos meses.

Más sobre Las Américas

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →