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Trump retira el peaje del Estrecho de Ormuz: inversiones del Golfo reemplazan la tarifa

El presidente estadounidense descartó en menos de 24 horas su propuesta de cobrar un 20% sobre el valor de la carga que transita el estrecho, tras conversaciones con monarcas y emires del Golfo que ofrecieron inversiones «masivas» en Estados Unidos.
Imagen ilustrativa
Estados Unidosmartes 14 de julio de 2026

El presidente Donald Trump anunció el martes la retirada de su propuesta de imponer un arancel del 20% sobre toda la carga comercial que atraviese el Estrecho de Ormuz, menos de un día después de haberla presentado públicamente. En su lugar, Washington recibirá compromisos de inversión de los estados del Golfo Pérsico, aunque Trump no especificó los montos concretos ni los gobiernos participantes ni si se trata de nuevos compromisos.

«Me llamaron diferentes personas, diferentes países —reyes y emires— y han sido, francamente, socios muy sólidos», declaró Trump ante la prensa en el Despacho Oval. Según el presidente, los líderes regionales le transmitieron que preferían «invertir en Estados Unidos con miles de millones de dólares» antes que pagar una tarifa directa.

El propio Trump reconoció la tensión conceptual detrás de la propuesta original: «No creo que nadie deba poder cobrar por el estrecho, ni por ninguna otra relación de estrecho en otras partes del mundo». Sin embargo, justificó el intento inicial como un mecanismo de «reembolso» por el costo que asume el ejército estadounidense al escoltear buques petroleros y de carga en una vía marítima que, según dijo, no beneficia directamente a Estados Unidos dado que el país no depende del petróleo que por allí transita.

Un experto de la industria naviera había estimado el lunes que esa tarifa podría haber representado unos 200.000 millones de dólares anuales. La cifra ilustra la magnitud del tráfico en juego: según la fuente de South China Morning Post, alrededor de una quinta parte del petróleo y gas natural comercializados globalmente pasaba por el estrecho antes del conflicto.

A pesar del giro, Trump confirmó que la Marina estadounidense continuará escoltando buques comerciales y que el bloqueo naval dirigido contra el comercio iraní sigue en pie. El analista político emiratí Ahmed Sharif Al Ameri señaló, según recogió The New York Post, que el canje de tarifas por inversiones «va más profundo que un simple cambio en el método de pago», dado que «los compromisos de inversión evitan añadir costos adicionales a las exportaciones que deben moverse por el estrecho» y «crean partes interesadas estadounidenses que se benefician directamente de los flujos estables».

Ameri también subrayó que Irán ha utilizado históricamente el estrecho como palanca de presión frente a sanciones, amenazando con cerrarlo en cada confrontación mayor, mientras que los estados del Golfo llevan décadas construyendo resiliencia mediante oleoductos alternativos y vínculos económicos más profundos con Washington.

Conviene mirar los incentivos. La fórmula que emerge —inversión privada en lugar de tarifa pública— es, desde la perspectiva del libre mercado, estructuralmente superior: en vez de crear un precedente de peaje soberano sobre aguas internacionales, que habría abierto la puerta a réplicas de otros actores estatales en el mundo, el acuerdo canaliza capital hacia la economía productiva estadounidense. Los contribuyentes no financian la seguridad del estrecho mediante deuda; los socios del Golfo asumen el costo a través de inversión directa, con incentivos alineados para mantener el tráfico abierto.

El dato importa más que el ruido. La reversión en menos de 24 horas puede leerse como improvisación táctica, pero el resultado sustantivo —compromisos de inversión de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y otros, según Trump— refuerza la lógica de la política exterior transaccional de la administración: seguridad a cambio de capital, no de tratados multilaterales. La historia sugiere cautela respecto a si esos montos se materializarán; pero el marco, por ahora, favorece la empresa libre sobre la burocracia arancelaria.

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