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Trump felicita a España por el Mundial y descarta tensiones con Madrid

El presidente estadounidense elogió a la selección española tras su victoria ante Argentina y defendió el torneo como el mayor evento deportivo celebrado por la FIFA. Las fricciones por el gasto en defensa quedaron, al menos verbalmente, en segundo plano.
Imagen ilustrativa
Internacionallunes 20 de julio de 2026

Donald Trump declaró el domingo, a su regreso al MetLife Stadium de Nueva Jersey hacia la Casa Blanca, que había felicitado a España «por tener un gran equipo» tras la victoria de la selección española sobre Argentina en la final del Mundial de fútbol. «No tengo ninguna tensión con nadie», afirmó el presidente estadounidense ante los medios en la base aérea de Andrews.

La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó a la albiceleste por 1-0, sumando así su segunda estrella mundialista después de la conquistada en Sudáfrica en 2010. Trump, encargado junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de entregar el trofeo al capitán español Rodrigo Hernández, protagonizó un momento singular al permanecer en el extremo derecho del grupo mientras los jugadores esperaban para levantar el trofeo, pese a los intentos de Infantino por alejarlo del centro de la celebración.

Sobre el partido, el mandatario republicano señaló que «ambos equipos jugaron bien», aunque precisó: «Diría que España ha jugado mejor, la verdad». Añadió que «parecía que España dominaba, pero ha sido un partido muy igualado».

Las declaraciones llegan tras meses de tensión diplomática entre Washington y Madrid por la negativa del Ejecutivo español a elevar el gasto en defensa hasta el 5 por ciento del PIB, cifra reclamada por Trump a los aliados de la OTAN. A inicios de julio, el propio Trump había afirmado que España se había «redimido por completo» tras acceder supuestamente a una solicitud de «numerosos pagos» a la OTAN, según recogieron medios españoles.

En cuanto al torneo en sí, Trump defendió que «nunca ha habido nada igual, probablemente en cuanto a eventos, y mucho menos en cuanto a fútbol». Afirmó que el Mundial «ha sido cuatro veces mayor que cualquier otra que haya celebrado la FIFA», aunque no precisó los criterios de comparación, y añadió que «probablemente sean unas cinco veces, de hecho, según me dicen hoy». Felicitó a Infantino y sostuvo que «gente de todo el mundo» pudo visitar Estados Unidos y «enamorarse» del país.

Conviene mirar los incentivos. Para la Casa Blanca, un Mundial exitoso celebrado en suelo estadounidense es un argumento de política exterior tan valioso como cualquier acuerdo en papel: proyecta poder blando, atrae turismo e inversión, y ofrece a Trump una narrativa de gestión ganadora ante su electorado. El hecho de que el presidente haya optado por subrayar la cordialidad con Madrid —en lugar de reiterar el reproche por el gasto en defensa— sugiere que Washington evalúa el momento como propicio para bajar el tono con un aliado europeo relevante.

El dato importa más que el ruido. La segunda estrella de España en una Copa del Mundo organizada por Estados Unidos, Canadá y México es también un recordatorio de que los grandes eventos deportivos mueven capitales, generan contratos y consolidan reputaciones. Que Trump haya querido estar en el centro de esa fotografía —literalmente— dice más sobre la dimensión política del fútbol global que cualquier comunicado diplomático.

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