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Trump anuncia que permitirá a Ucrania producir misiles Patriot con licencia estadounidense

Al margen de la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente estadounidense dijo que autorizará la fabricación local de interceptores Patriot; el movimiento frustra una maniobra del Kremlin y cambia los términos del conflicto.
Imagen generada con IA
Internacionalviernes 10 de julio de 2026

Al margen de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara el 8 de julio de 2026, el presidente Donald Trump anunció que permitirá a Ucrania producir misiles interceptores Patriot bajo licencia estadounidense. El anuncio se produjo durante un encuentro bilateral con el presidente Volodymyr Zelensky y fue recibido como una señal de que la relación entre ambos mandatarios ha cambiado de tono.

«Hemos desarrollado una buena relación. Difícil de creer, ¿verdad? Desde la Oficina Oval hasta ahora», dijo Trump, según recoge la fuente, con Zelensky a su lado. El presidente ucraniano, interrogado sobre si estaría dispuesto a viajar a Moscú para negociar la paz, respondió con ironía que no estaba seguro de que eso fuera posible, dados los problemas que los drones ucranianos estaban causando en la capital rusa.

El anuncio tiene un antecedente directo: el 4 de julio, Vladimir Putin llamó a Trump en lo que la fuente describe como un intento del líder ruso de frustrar precisamente esa oferta de Patriot. La maniobra no funcionó esta vez. En octubre pasado, una llamada similar del mandatario ruso, realizada antes de una visita de Zelensky a la Casa Blanca, logró disuadir a Trump de proveer misiles Tomahawk a Ucrania. El contraste entre ambos episodios no pasó desapercibido: el nacionalista ruso Igor Girkin Strelkov lamentó públicamente que los eventos en Ankara mostraban a Trump llevando a Putin de la nariz.

El contexto militar explica por qué el momento importa. Según la fuente, los drones ucranianos han establecido una relación de bajas de ocho rusos por cada ucraniano. Ese desempeño ha permitido golpes diarios contra líneas de reabastecimiento rusas y ataques en profundidad sobre objetivos estratégicos dentro de Rusia. En Crimea, los efectos acumulados han provocado escasez de combustible, energía, alimentos y municiones, forzando el traslado de la sede de la flota rusa del Mar Negro a Novorossisk y empujando a miles de turistas rusos a abandonar la península. La producción energética rusa ha caído al menos un 25%, según la misma fuente, y las redes sociales rusas registran quejas ciudadanas sobre cortes de gas y censura en internet.

Zelensky ha calificado la campaña de bombardeos con drones en curso como una «operación de influencia» de 40 días, diseñada para persuadir a Putin y a la opinión pública rusa de que la paz es necesaria. Sin embargo, funcionarios ucranianos consultados por la fuente en Kyiv y en la Conferencia de Reconstrucción de Ucrania en Gdansk advirtieron contra el exceso de optimismo: Moscú trabaja en contramedidas, y la evolución tecnológica del conflicto es lo suficientemente rápida como para que la ventaja cambie de bando.

El paso pendiente es convertir el anuncio en capacidad real. Quedan por resolver cuestiones de propiedad intelectual y cadenas de suministro antes de que las instalaciones de producción de Patriot en Ucrania puedan operar. La fuente también señala que el G-7 podría sumar nuevas sanciones sobre la economía rusa para aumentar la presión.

Conviene mirar los incentivos. Trump ha demostrado en Ankara que la presión sobre Moscú, cuando va acompañada de resultados militares tangibles, produce movimientos que meses de diplomacia no lograron. El libre mercado de la tecnología defensiva —drones baratos, misiles de producción local, inteligencia compartida— está redibujando la correlación de fuerzas más rápido que cualquier cónclave multilateral. El dato importa más que el ruido: si Washington resuelve los cuellos de botella industriales y sostiene la presión económica sobre el Kremlin, el margen negociador de Kyiv se amplía. La historia sugiere cautela, pero los incentivos, por primera vez en mucho tiempo, apuntan en la dirección correcta.

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