Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Las Américas

Tres vuelos de ayuda humanitaria desde España a Venezuela: la cadena privada que el Estado no organizó

Un chef venezolano y Cáritas coordinaron la operación tras los terremotos del 24 de junio, con respaldo de Iberia y sin burocracia gubernamental.
Imagen ilustrativa
Las Américaslunes 13 de julio de 2026

Pocas horas después de los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, el chef ejecutivo venezolano Eric Martín recibió una llamada desde España. Un familiar le pedía apoyo para recibir un avión cargado con insumos humanitarios. Lo que siguió fue una cadena de gestiones privadas que terminó concretando la llegada de tres vuelos con asistencia procedente de España.

Martín relató la historia en un video publicado en Instagram. Según explicó, el vuelo inicial fue posible gracias a un esfuerzo privado y al respaldo de Iberia. Sin embargo, la operación requería el apoyo de una organización con capacidad logística en Venezuela. Tras buscar alternativas, Martín estableció contacto con representantes de Cáritas en el estado Miranda, quienes canalizaron la gestión con la organización a nivel nacional.

El resultado, según el chef, fue la concreción de tres vuelos con ayuda humanitaria. Martín describió su rol como el de un «pequeño puente» entre las partes involucradas y afirmó que la experiencia le dejó una profunda satisfacción. En la publicación que acompaña el video, sostuvo que «no hacen falta grandes organizaciones para generar cambios» y agradeció a su equipo, voluntarios y colaboradores.

El mensaje final de Martín fue una invitación directa: «Todos pueden, no se queden sin hacer nada», afirmó, subrayando que cualquier aporte puede marcar una diferencia para las familias afectadas.

---

El episodio merece más atención de la que suele recibir. En un país donde el aparato estatal lleva años monopolizando —y obstruyendo— los canales de ayuda humanitaria, una cadena de iniciativa privada logró lo que la burocracia habitualmente demora o impide: tres vuelos coordinados, en tiempo real, con una organización civil como Cáritas como único engranaje institucional visible.

Conviene mirar los incentivos. La velocidad de la respuesta no provino de ningún ministerio ni de ningún protocolo oficial; provino de una llamada telefónica, una red de contactos y la voluntad de actuar sin esperar permiso. El dato importa más que el ruido: cuando el Estado retrocede o simplemente falla, la sociedad civil y la libre iniciativa llenan el vacío. Venezuela, en su tragedia, sigue demostrando esa lección con una regularidad que debería avergonzar a quienes insisten en que solo el gobierno puede organizar la solidaridad.

Más sobre Las Américas

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →