Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Las Américas

Terremoto de 7,4 sacude Colombia desde el Cinturón de Fuego

El sismo, con epicentro en Chocó, dejó decenas de muertos y miles de heridos; el derrumbe de decenas de edificios afectó varias ciudades. La geología explica el golpe; la preparación institucional determinará los siguientes.
Imagen ilustrativa
Las Américasmiércoles 12 de agosto de 2026

Un terremoto de magnitud 7,4, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), golpeó este lunes el occidente de Colombia. El epicentro se ubicó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 107 kilómetros. El sismo dejó decenas de muertos y miles de heridos, y provocó el derrumbe de decenas de edificios en varias ciudades, entre ellas Cali, Pereira y Manizales.

La fuente del movimiento es conocida: la placa de Nazca, ubicada en el océano Pacífico, se introduce por debajo de la placa Suramericana en dirección al este —el fenómeno geológico denominado subducción—. Colombia forma parte del litoral occidental del Cinturón de Fuego del Pacífico, también llamado Anillo de Fuego, una región de 40.000 kilómetros de largo donde los terremotos y los volcanes son comunes.

El dato importa más que el ruido. Según Hernando Taveras, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico de Perú (IGP), «en el Cinturón de Fuego del Pacífico tienen lugar el 90% de todos los sismos del mundo y el 80% de los terremotos más grandes». La actividad, explicó Taveras en una entrevista previa con BBC Mundo, se debe a «la convergencia de estas placas y su fricción, lo que hace que se acumule tensión que acaba liberándose».

El sismo de este lunes es el mayor registrado en Colombia en la última década, según la misma fuente. No es un evento aislado: en las semanas previas, el Cinturón de Fuego ya había registrado dos terremotos de magnitud 6,3 en Filipinas y las islas Kermadec el 5 de agosto, un sismo frente a las costas de México el 17 de julio y uno de magnitud 6,8 en la región japonesa de Kumamoto el 28 de julio.

La relación entre sismos y volcanes añade otra dimensión al riesgo. Hugo Delgado, director del Centro Nacional de Prevención de Desastres de México, explicó a BBC Mundo que un terremoto actúa sobre un volcán «como cuando se agita una botella de agua mineral»: el movimiento mecánico acumula presión y puede intensificar la actividad volcánica. Delgado precisó que solo sismos superiores a magnitud 9 tendrían un impacto de gran relevancia en volcanes cercanos, aunque terremotos de esa escala pueden incluso reactivar volcanes dormidos desde hace siglos.

El Cinturón de Fuego alberga también la mayor cantidad de volcanes del mundo y la mayoría de los supervolcanes del planeta. En Japón, situado en la confluencia de cuatro placas tectónicas, los temblores son parte de la vida cotidiana; la diferencia entre ese país y Colombia no es geológica, sino institucional y de inversión sostenida en resiliencia.

Conviene mirar los incentivos. Colombia enfrenta una realidad geológica que no negocia plazos ni ideologías: el Cinturón de Fuego no distingue entre gobiernos. Lo que sí distingue entre gobiernos es la calidad de los códigos de construcción, la densidad de la red de alerta temprana y la capacidad de respuesta de emergencia. Cada peso del contribuyente destinado a infraestructura sísmica es, en términos estrictos, un seguro contra el tipo de pérdida humana y material que este lunes volvió a registrarse. La coyuntura política colombiana —con un gobierno que ha priorizado otras agendas— hace que la pregunta sobre el estado real de esa preparación sea más urgente que nunca. La historia sugiere cautela ante cualquier administración que postergue esa inversión.

Más sobre Las Américas

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →