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Terremoto de 7,4 en el Chocó: más de 150 muertos y respuesta internacional en marcha

El sismo del 10 de agosto devastó el oeste de Colombia; la UE activó satélites y asistencia consular mientras la ONU coordina sobre el terreno una emergencia cuyo alcance total aún se desconoce.
Imagen ilustrativa
Las Américasjueves 13 de agosto de 2026

Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto de 2026. El epicentro se ubicó en San José del Palmar, departamento del Chocó, a más de 300 kilómetros de Bahía Solano, en la región del Pacífico.

Las cifras de víctimas varían según el momento de la actualización: una parte de la fuente consigna «al menos 132 muertos», mientras que otra sección del mismo reporte eleva la cifra a «más de 150 fallecidos». La conectividad restringida en zonas rurales impide una evaluación definitiva, por lo que el balance humano sigue abierto. Los heridos registrados ascienden a cerca de 1.250 personas en todo el país.

El Gobierno colombiano declaró el desastre nacional y mantiene operaciones de rescate activas. Entre los episodios documentados figura el rescate de siete personas atrapadas en el Hospital Universitario del Valle, en Cali, tras el colapso parcial de una sección del centro asistencial. Los daños materiales abarcan viviendas, edificios, hospitales, escuelas, carreteras y aeropuertos.

Respuesta europea

La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, anunció la activación del servicio satelital Copernicus «para apoyar las operaciones de rescate y socorro» y confirmó financiación canalizada, entre otros medios, a través de la Cruz Roja. Kallas también activó el mecanismo de asistencia consular en crisis «para ayudar a los ciudadanos de la UE afectados por la catástrofe».

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que «el corazón de Europa está con el pueblo colombiano» y que el bloque está preparado para ofrecer más apoyo. La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, expresó solidaridad en redes sociales: «Europa se solidariza con Colombia en estos difíciles momentos».

Coordinación de la ONU

Desde Nueva York, el portavoz adjunto del Secretario General, Farhan Haq, indicó que la organización sigue la evolución de la emergencia y está lista para asistir si se lo requieren. Advirtió que la conectividad restringida en áreas rurales complica una evaluación completa del impacto.

La Coordinadora Residente de la ONU en Colombia, María José Torres Macho, informó que equipos del sistema de Naciones Unidas ya evalúan la situación en las zonas afectadas. Torres Macho precisó que el organismo mantiene una línea directa con la Cancillería y que el Equipo Humanitario de País se reunirá con representantes del Gobierno para coordinar los próximos pasos. La asistencia potencial se concentraría en seguridad alimentaria, salud, agua y saneamiento, además de protección de niños y familias vulnerables.

El Programa Mundial de Alimentos fue destacado por su capacidad logística cercana a las zonas afectadas. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo fue contactado para apoyar la evaluación de daños con nuevas tecnologías, incluidos drones.

Lo que está en juego

El Chocó es uno de los departamentos con mayor rezago institucional de Colombia, lo que convierte cada catástrofe natural en un examen de la capacidad real del Estado para llegar a su propia periferia. La declaratoria de desastre nacional abre la puerta a recursos extraordinarios, pero la historia de la región sugiere que la brecha entre el decreto y la ejecución suele ser amplia.

Conviene mirar los incentivos que estructuran la respuesta: la cooperación internacional —satélites europeos, logística de la ONU, financiación de la Cruz Roja— llega con mayor velocidad que el aparato burocrático central. El dato importa más que el ruido: en emergencias de esta escala, la libre circulación de ayuda privada e internacional, sin trabas administrativas, determina cuántas vidas adicionales se pierden en las horas que siguen al sismo.

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