Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Estados Unidos

Senado de EE.UU. avanza en sanciones contra Rusia con 86 votos a favor y Zelenski en el Capitolio

La iniciativa contempla aranceles secundarios del 100 % a países que sigan comprando energía rusa y amplía las restricciones a la llamada «flota en la sombra». La votación no es aprobación definitiva, pero la señal política es inequívoca.
Imagen ilustrativa
Estados Unidosmiércoles 29 de julio de 2026

El Senado de Estados Unidos votó este martes a favor de continuar la tramitación de un proyecto de ley de sanciones contra Rusia. La iniciativa obtuvo 86 votos a favor y 12 en contra en una votación procedimental que permite al proyecto avanzar en su recorrido legislativo, aunque no constituye su aprobación definitiva.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se encontraba en el Capitolio durante la votación. Antes del pleno, los senadores rindieron homenaje al senador republicano Lindsey Graham, uno de los principales impulsores del proyecto, y celebraron una reunión a puerta cerrada con el mandatario ucraniano.

Zelenski agradeció el respaldo y subrayó la importancia de incrementar la presión económica sobre Moscú. «Las sanciones contra Rusia son muy importantes», afirmó, al señalar que la medida no solo afecta a la capacidad de financiación de la guerra, sino que representa «una gran señal para Europa» y «un gran apoyo» para el pueblo ucraniano. El mandatario ucraniano también insistió en las necesidades militares de su país, con énfasis en los sistemas de defensa aérea. «El verdadero problema son los sistemas y misiles antibalísticos», dijo, y precisó que había trasladado esas necesidades tanto al presidente Donald Trump como a los senadores presentes.

El proyecto, promovido también por el senador demócrata Richard Blumenthal, contempla tres ejes principales. Primero, la imposición de aranceles secundarios del 100 % a los países que continúen comprando petróleo y gas rusos. Segundo, la ampliación de sanciones contra la denominada «flota en la sombra», el mecanismo que Moscú utiliza para eludir las restricciones occidentales en el comercio energético. Tercero, la renovación de sanciones contra Irán que expiran a finales de año.

El dato importa más que el ruido. Un resultado de 86 a 12 en el Senado estadounidense no es un margen ordinario: refleja un consenso bipartidista poco frecuente en la actual geometría política de Washington. Que la mayoría haya superado con amplitud el umbral de los 60 votos necesarios para superar obstrucciones legislativas indica que el proyecto tiene músculo real para llegar a promulgarse.

Conviene mirar los incentivos. Los aranceles secundarios del 100 % son un instrumento de presión de largo alcance: no apuntan solo a Rusia, sino a cualquier economía —incluyendo potencias asiáticas— que mantenga flujos energéticos con Moscú. Es, en esencia, una extensión extraterritorial del régimen de sanciones que obliga a terceros países a elegir entre el mercado ruso y el acceso al sistema financiero y comercial vinculado a Estados Unidos. Para quienes defienden el libre mercado, el mecanismo es un arma de doble filo: eficaz como palanca geopolítica, pero con potencial de distorsionar mercados energéticos globales. Lo que la votación de este martes deja claro es que Washington, con Zelenski presente en el hemiciclo, ha decidido que el costo de la inacción supera al de la intervención económica.

Más sobre Estados Unidos

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →