El 21 de julio de 1966, un grupo de criadores fundó la Asociación Argentina de Criadores de Limousin, convirtiéndola en la primera entidad de la raza constituida fuera de Francia. Seis décadas después, la organización celebra su aniversario en la Exposición Rural de Palermo con resultados concretos: por segundo año consecutivo obtuvo el mejor área de ojo de bife en el Concurso Nacional de Novillos y Block Test.
La historia del Limousin en el país es más larga que la de la propia asociación. Según Juan Pablo Lattanti Murguía, presidente de la entidad, los primeros ejemplares llegaron a la Argentina en 1877, procedentes de Francia, en barco. Las importaciones continuaron con los años, incluso por vía aérea, hasta que se formalizó la estructura gremial.
«La raza es de origen francés y se caracteriza por tener un volumen y una calidad de carne excepcionales. Lo principal es el rendimiento al gancho», explicó Lattanti Murguía. Esa capacidad permite obtener animales de entre 640 y 650 kilos manteniendo una elevada calidad de res, según describieron los dirigentes de la asociación.
Silvina Martínez, vicepresidenta de la entidad, amplió el perfil productivo de la raza: rusticidad, longevidad, buenas características maternales y una eficiencia de conversión que, según sus palabras, permite «producir más kilos de carne con menos alimento». Esos atributos la hacen viable tanto en rodeos puros como en cruzamientos con razas británicas, bajo la denominación Limflex.
En el Concurso Nacional de Novillos y Block Test de este año, precisamente un Limflex obtuvo el mejor área de ojo de bife, mientras que el año anterior el galardón correspondió a un Limousin puro. «Además, logramos el primero y el segundo puesto entre todas las razas participantes», señaló Martínez. El concurso incluye Angus, Hereford, Brangus, Limangus, Shorthorn y otros biotipos, según precisó Lattanti Murguía.
El crecimiento de la demanda es verificable desde hace varios años. «Lo venimos notando en los últimos cinco o seis años. Crecieron las ventas de toros, las consultas que llegan a la asociación y también el interés por incorporar semen Limousin», afirmó el presidente de la entidad. Distintos centros genéticos ya comercializan semen de la raza, lo que facilita su incorporación a rodeos comerciales mediante inseminación artificial.
La mayor concentración de criadores se ubica en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa, aunque la raza avanza hacia San Luis, Tucumán, Santiago del Estero, Corrientes y el norte santafesino. En Palermo, la asociación participa este año con nueve cabañas provenientes de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba y alrededor de 55 ejemplares, además de cuatro lotes en el concurso.
La adaptación climática es otro argumento a favor: según Lattanti Murguía, la raza opera en el Mato Grosso brasileño con temperaturas de 45 grados y también en Canadá con nieve y temperaturas bajo cero.
Conviene mirar los incentivos. En un sector agropecuario que opera bajo presión impositiva y cambiaria, la búsqueda de mayor eficiencia de conversión no es una preferencia estética: es una respuesta racional al margen estrecho que deja el aparato regulatorio argentino. Una raza que produce más kilos de carne con menos insumos reduce el costo por unidad producida sin depender de subsidios ni de intervención estatal. El dato importa más que el ruido: sesenta años de una asociación privada, fundada por criadores, sostenida por resultados de mercado y expandida por libre elección de los productores, es exactamente el modelo de desarrollo rural que genera valor sin cargar al contribuyente.



