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Scaloni reconoce la superioridad de España y deja en suspenso su futuro como seleccionador

El entrenador de Argentina admitió que La Roja «jugó mejor» en la final del Mundial 2026 y descartó hablar de continuidad hasta que venza su contrato en diciembre.
Imagen ilustrativa
Las Américasmartes 21 de julio de 2026

Dos días después de la derrota en la final del Mundial 2026, Lionel Scaloni llegó a Pujato, su pueblo natal en la Provincia de Santa Fe, y eligió la franqueza sobre la excusa. «Perdimos porque ellos fueron mejores. Hay que reconocerlo», declaró el entrenador cuando le preguntaron si el arbitraje había perjudicado a Argentina.

La afirmación cobró peso por su contexto. El árbitro esloveno Slavko Vinčić amonestó a seis jugadores argentinos en la final —incluido el propio Scaloni— y expulsó a Enzo Fernández por doble amarilla. A ningún representante de España le mostró tarjeta. Pese a ese marco, el seleccionador rechazó las teorías conspirativas y reafirmó su diagnóstico: «Hay que reconocer que jugaron mejor».

Los números del partido sostienen esa lectura. España realizó 20 disparos en el encuentro, doce de ellos entre los tres palos. Argentina no ejecutó ningún tiro en los 90 minutos reglamentarios y remató por primera vez en la prórroga. El único disparo que Emiliano «Dibu» Martínez no pudo detener fue la definición de Ferrán Torres, que significó el 1-0 a los 106 minutos.

Scaloni también reconoció que su equipo «llegó justo» a la final. Argentina superó la fase de grupos con tres victorias, pero disputó 120 minutos ante Cabo Verde en los dieciseisavos y lo mismo ante Suiza. Contra Egipto e Inglaterra necesitó remontar en los últimos minutos del tiempo reglamentario. La acumulación de esfuerzo fue, según el propio técnico, un factor determinante.

Sobre su continuidad, Scaloni fue deliberadamente ambiguo. Confirmó que cumplirá su contrato hasta el 31 de diciembre de 2026, pero no ofreció certezas sobre qué hará después. «Son cosas que después de un torneo así, son…», dejó la frase incompleta a la salida del predio de la AFA en Ezeiza. En lo que resta del año hay dos ventanas FIFA: del 21 de septiembre al 6 de octubre, y del 9 al 17 de noviembre. Argentina aún no tiene confirmados los amistosos de esos períodos.

«Lo más importante de todo esto es cómo se hicieron las cosas, cómo la gente entendió que el equipo dio todo», subrayó Scaloni, apelando al proceso por encima del resultado.

Conviene mirar los incentivos. La generosidad de Scaloni al reconocer la derrota sin buscar chivos expiatorios es, en sí misma, un dato de gestión: los entrenadores que admiten sus límites suelen construir ciclos más sólidos que los que se refugian en la queja arbitral. El debate sobre su continuidad, sin embargo, llegará con fuerza en los próximos meses. Argentina enfrenta el dilema clásico de toda potencia deportiva tras un subcampeonato: si el proceso fue ejemplar —como sostiene el propio Scaloni—, la pregunta es si ese proceso sigue teniendo conductor o necesita uno nuevo. La respuesta, al menos por ahora, queda diferida hasta diciembre.

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