Un bombardeo nocturno de misiles balísticos, misiles de crucero y enjambres de drones sacudió múltiples distritos de Kiev en las primeras horas del sábado, hiriendo a al menos 11 civiles en la capital y dejando un saldo de dos muertos y 19 heridos en todo el país, según datos de autoridades ucranianas recogidos por Reuters.
Rusia desplegó seis misiles balísticos Iskander-M o S-400 desde la región de Briansk, junto con seis misiles de crucero tácticos y 121 drones, informó la Fuerza Aérea ucraniana. Las defensas derribaron 111 drones y dos misiles de crucero, pero los seis proyectiles balísticos atravesaron el perímetro sin ser interceptados en este ataque.
Las primeras detonaciones resonaron en el centro de Kiev a las 3:38 de la madrugada, casi dos minutos antes de que las sirenas municipales se activaran oficialmente a las 3:40, según reportó Euromaidan Press. El alcalde Vitali Klitschko confirmó que entre los heridos había un niño de 11 años y que cuatro personas requirieron hospitalización de emergencia. Un transformador eléctrico ardía en el distrito de Darnytskyi y un edificio de oficinas de tres pisos se incendiaba en Solomianskyi, añadió el alcalde en Telegram.
El periódico Ukrainska Pravda reportó daños graves a una locomotora ferroviaria, mientras almacenes comerciales y una farmacia sufrieron fallas estructurales significativas. Fuera de la capital, equipos de emergencia utilizaron trenes especializados para contener un incendio de 4.000 metros cuadrados en una instalación de infraestructura regional. La Fuerza Aérea confirmó que el ataque afectó al menos 11 sitios de infraestructura en todo el país.
Más tarde ese mismo sábado, un misil impactó en la ciudad portuaria de Odesa, matando a dos personas e hiriendo a otra, mientras un dron golpeó una empresa civil en Járkov, hiriendo a siete, según Reuters.
El presidente Volodymyr Zelensky señaló que «la infraestructura civil fue golpeada incluso antes de que se emitiera la alerta de ataque aéreo» y que «nuestros defensores lograron derribar la mayoría de los objetivos, pero no los balísticos», según la fuente SCMP. Zelensky llamó a los aliados de Ucrania a entregar con urgencia los paquetes de apoyo de defensa aérea acordados en la cumbre de la OTAN celebrada esta semana.
Las fuentes indican que los equipos de defensa han tenido que operar las baterías Patriot en modo manual para conservar los interceptores, cuyo inventario se encuentra en niveles críticos. Desde el inicio de julio, los ataques sobre Kiev y su área metropolitana han matado a más de 60 personas, según datos de autoridades locales.
Conviene mirar los incentivos. La escasez de munición para los sistemas Patriot no es un accidente logístico: es el resultado directo de la lentitud con que los gobiernos occidentales han procesado sus compromisos de reabastecimiento. Cada misil balístico que cruza el perímetro sin ser interceptado no solo destruye infraestructura; confirma a Moscú que la ventana de impunidad aérea sigue abierta. El dato importa más que el ruido diplomático de las cumbres: los acuerdos firmados esta semana en la OTAN valen exactamente lo que tarde en llegar el primer cargamento.


