La vicepresidenta de República Dominicana, Raquel Peña, confirmó este jueves en Madrid la participación del país en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, prevista para el 4 y 5 de noviembre de 2026. El encuentro reunirá a mandatarios de 22 países y coincidirá con el 35 aniversario de la primera cumbre celebrada en 1991.
La cita se desarrollará bajo el lema «Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad» y centrará su agenda en cooperación, educación y diálogo político. España ejercerá la Secretaría Pro Tempore y tendrá a su cargo la organización de los trabajos y las declaraciones oficiales, con foco en la modernización del sistema iberoamericano.
Más allá del compromiso diplomático, la visita de Peña a Madrid incluyó una reunión con Narciso Casado, director de Relaciones con Iberoamérica de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB). En ese encuentro avanzaron las conversaciones para explorar una aplicación piloto en República Dominicana del llamado Modelo 4T, una iniciativa orientada a fortalecer la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas.
La metodología se organiza en cuatro dimensiones: Talento, Territorio, Transformación y Tracción. Su aplicación busca identificar prioridades y coordinar esfuerzos entre el sector público y el privado para ampliar las capacidades de las empresas. Ambas partes señalaron que una implementación piloto abriría oportunidades para elevar la productividad de las mipymes dominicanas y facilitar su acceso a nuevos mercados.
El gobierno dominicano planteó que una eventual ejecución de ese proyecto contribuiría al fortalecimiento de un sector clave para la generación de empleos y la dinamización de la economía nacional.
La agenda madrileña incluyó también una visita institucional a la Real Academia Española, donde Peña fue recibida por Juan Luis Cebrián, académico de número, fundador y primer director del diario El País. El recorrido, de aproximadamente una hora, abarcó distintos espacios de la institución, entre ellos su biblioteca. En la visita participaron el embajador dominicano ante España, Tony Raful Tejada, y el ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor «Ito» Bisonó.
El gobierno señaló que la participación en la cumbre refleja el compromiso de la administración del presidente Luis Abinader con el diálogo multilateral y la construcción de alianzas para el desarrollo del país.
Conviene mirar los incentivos detrás de esta agenda. La confirmación de asistencia a la cumbre es el gesto diplomático esperado; lo sustantivo es la conversación sobre el Modelo 4T. Si República Dominicana avanza en un piloto real, el beneficio potencial recae sobre el sector privado de menor escala, históricamente el más castigado por la burocracia y el acceso restringido a mercados. Una metodología que coordina sector público y privado sin sustituir al segundo por el primero apunta en la dirección correcta: el Estado como facilitador, no como protagonista.
El dato importa más que el ruido. Frente a una región donde varios gobiernos han apostado por el intervencionismo como respuesta a la baja productividad, la apuesta dominicana por instrumentos de competitividad empresarial y alianzas con organismos privados iberoamericanos ofrece un contraste que vale la pena seguir de cerca cuando llegue noviembre.



