Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Las Américas

Miami vota en agosto si rescata el Marine Stadium tras 33 años de abandono

Un referéndum del 18 de agosto decidirá si la ciudad autoriza un contrato de hasta 40 años con Global Spectrum para operar el recinto y aportar hasta 10 millones de dólares a su restauración. El costo total de las obras aún no está determinado.
Imagen ilustrativa
Las Américassábado 8 de agosto de 2026

El Miami Marine Stadium lleva cerrado desde 1992. Más tiempo abandonado que en funcionamiento: esa es la aritmética que resume tres décadas de iniciativas fallidas para recuperar uno de los espacios más singulares de la Florida.

El 18 de agosto, los electores de la ciudad de Miami decidirán si autorizan un acuerdo de gestión con Global Spectrum, subsidiaria de Oak View Group, una de las principales operadoras de recintos deportivos y de entretenimiento del país. El contrato inicial tendría una duración de diez años con tres opciones de renovación, y la legislación que lo respalda fija un plazo máximo de cuarenta años para el convenio.

La empresa aportaría hasta 10 millones de dólares para contribuir a la restauración del estadio. Sin embargo, ese monto no constituye el presupuesto completo del proyecto: el costo total de las obras todavía debe determinarse, según informó NBC 6.

Un modelo de financiamiento mixto

Don Worth, cofundador de Restore Miami Marine Stadium, explicó que los ingresos generados por las actividades gestionadas por la empresa ayudarían a la ciudad a respaldar un bono para financiar la restauración completa. Worth mencionó también otras fuentes ajenas al erario municipal: la venta de créditos fiscales históricos y los derechos de denominación del complejo, y sostuvo que la iniciativa cuenta con «importantes fuentes de ingresos».

La distribución de los ingresos operativos está definida en la propuesta. La ciudad conservaría el 93% de las ventas brutas de los eventos, una vez descontada una tarifa mensual de gestión de 33.333 dólares. Además, recibiría el 85% de los ingresos por patrocinios. Global Spectrum cobraría una tarifa base anual de 400.000 dólares, más incentivos equivalentes al 7% de los ingresos brutos y de ventas de alimentos y bebidas, junto con el 15% de lo recaudado mediante patrocinios y asientos prémium.

Dos fases, un horizonte largo

La aprobación del referéndum no supondría el inicio inmediato de la renovación integral. La recuperación seguiría un esquema de dos etapas: la primera consistiría en construir un «parque flexible» sobre el estacionamiento del complejo, que funcionaría como instalación recreativa pública cerca del agua y podría albergar eventos especiales. La restauración completa del estadio vendría en una segunda fase.

El recinto, ubicado junto al agua y con designación histórica, acogió en sus años de actividad a figuras como Jimmy Buffett y Ray Charles. Worth señaló a NBC 6 que el lugar podría convertirse en un símbolo de la ciudad comparable con la Ópera de Sídney o el puente Golden Gate de San Francisco.

La votación anticipada se extenderá del 3 al 16 de agosto en centros habilitados del condado de Miami-Dade. Las solicitudes de boletas por correo podrán presentarse hasta el 6 de agosto a las 17 horas. El día de las elecciones, el 18 de agosto, los votantes presenciales deberán concurrir al precinto asignado.

Lo que está en juego

Conviene mirar los incentivos. La estructura del acuerdo propuesto traslada buena parte del riesgo operativo al sector privado: la empresa pone capital, gestiona y obtiene una fracción minoritaria de los ingresos, mientras la ciudad retiene la mayor parte de las ganancias y mantiene la propiedad del inmueble. Es el tipo de esquema que, bien ejecutado, evita que el contribuyente financie íntegramente la recuperación de un activo público.

El dato importa más que el ruido: el costo total aún es desconocido. Esa incógnita es la que los electores de Miami deberán ponderar el 18 de agosto. Votar a favor no garantiza la restauración; votar en contra garantiza que el estadio permanezca como está: cubierto de grafitis y cerrado desde que una generación entera era niña.

Más sobre Las Américas

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →