El aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía retomará este martes sus operaciones comerciales, nacionales e internacionales, después de permanecer cerrado más de dos meses por los daños del doble terremoto ocurrido el 24 de junio de 2026. La reapertura se produce en instalaciones temporales mientras avanzan los trabajos de reconstrucción de la terminal original.
Entre las aerolíneas extranjeras que ya confirmaron su retorno figuran las españolas Air Europa, Iberia y Plus Ultra, la panameña Copa Airlines y las colombianas Avianca y LATAM Airlines Colombia. Todas operarán desde terminales provisionales instaladas en el estado La Guaira, una de las zonas más golpeadas por los sismos.
El Instituto Aeropuerto Internacional de Maiquetía (IAIM) recomendó a los viajeros confirmar previamente con su aerolínea o agencia de viajes que el vuelo tenga como punto de salida Maiquetía, y llegar con antelación: dos horas para vuelos nacionales y tres para internacionales. También aconsejó completar el registro o «check-in» antes de presentarse en el aeropuerto.
Las nuevas instalaciones, descritas por las autoridades como «estructuras modulares metálicas», tendrán capacidad para 2.168 personas: 720 en el área de salidas internacionales y 496 en la zona de llegadas, según cifras difundidas por la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN). Contarán con climatización, wifi, áreas de espera, máquinas expendedoras, baños, servicio médico, estaciones de carga y rampas para pasajeros con movilidad reducida. El traslado entre terminal y aeronaves se hará en autobuses, y el aeropuerto habilitará estacionamientos de corta y larga duración.
El cierre, decretado el mismo día de los terremotos tras el anuncio de suspensión de actividades por Delcy Rodríguez debido a los daños en la infraestructura, obligó a las aerolíneas a desviar operaciones hacia el aeropuerto Arturo Michelena de Valencia, a 172 kilómetros de Caracas, y hacia el de Barcelona, en el estado Anzoátegui, a 313 kilómetros de la capital. Posteriormente Rodríguez anunció una alianza internacional destinada a rehabilitar la terminal.
El primer indicio de normalización llegó el 5 de agosto, cuando Maiquetía retomó las operaciones de carga aérea. La reapertura de vuelos comerciales fue anunciada por el IAIM el 25 de agosto, fijando el 1 de septiembre de 2026 como fecha de reinicio.
El episodio expone, una vez más, la fragilidad de una infraestructura estratégica que depende casi por completo de la gestión estatal. Dos meses sin el principal aeropuerto del país no es un dato menor para una economía que ya opera bajo escasez crónica de divisas y restricciones logísticas: cada semana de cierre significó sobrecostos para pasajeros, carga desviada por carretera y aerolíneas absorbiendo gastos adicionales en aeropuertos alternos.
Lo que finalmente permite la reconexión no es el aparato burocrático venezolano, sino la decisión de operadores privados —españoles, panameños y colombianos— de asumir el riesgo comercial de volver a instalaciones provisionales. Conviene mirar los incentivos: son esas empresas, no el Estado, las que restituyen la conectividad que sostiene el turismo, el comercio y la diáspora. La historia sugiere cautela sobre cuánto durará la normalidad mientras la reconstrucción definitiva de Maiquetía siga en manos de una alianza estatal cuyos plazos y costos reales el gobierno no ha detallado públicamente.



