Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular y aspirante a la Alcaldía de Lima, arremetió este jueves contra los alcaldes Francis Allison, de Magdalena, y Carlos Bruce, de Surco, ambos competidores en las elecciones de octubre próximo.
Durante un acto partidario realizado en Surco, López Aliaga afirmó —según consigna Infobae, que advierte que lo hizo «sin pruebas»— que tanto Allison como Bruce están «aceitados» por la constructora brasileña Odebrecht y los calificó como los «candidatos de Odebrecht», empresa conocida por protagonizar una de las mayores redes de sobornos internacionales.
El señalamiento sobre Odebrecht no es menor en el contexto peruano. La constructora brasileña ha sido protagonista de escándalos que salpicaron a múltiples presidentes y funcionarios del país. Que un candidato lance ese rótulo en plena campaña, sin respaldo documental, ilustra el nivel de crispación que ya exhibe la contienda por la alcaldía capitalina.
En otro tramo de su intervención, López Aliaga cuestionó el crecimiento empresarial de Bruce —socio fundador y propietario de un restaurante— sin mencionarlo por su nombre. «¿Cómo así, si el tipo está quebrado de repente ahora tiene tres restaurantes? ¿De dónde sale?», preguntó. También pidió revisar lo que ocurre en esa municipalidad: «Habría que ver lo que pasa ahí de día y de noche», dijo entre risas.
El blanco de sus críticas más directas fue, sin embargo, la postura de Bruce sobre los peajes. El alcalde de Surco había declarado públicamente que la Municipalidad Metropolitana de Lima debe recuperar el control y el cobro de esas vías porque, según sostuvo, esa recaudación es esencial para financiar el mantenimiento de la infraestructura vial. «Me parece irresponsable que no haya cobro de peajes, porque dentro de un año o año y medio hay que cambiar esa carpeta asfáltica. ¿De dónde va a sacar el municipio de Lima plata para hacer eso?», señaló Bruce en declaraciones a radio Exitosa.
López Aliaga respondió con una promesa de campaña: «Peaje sobre mi cadáver, peaje nunca más. Lo que vamos a hacer con el doctor Luis Rubio va a demoler los peajes de la vida».
Conviene mirar los incentivos. El debate sobre los peajes no es cosmético: toca directamente el modelo de financiamiento de la infraestructura urbana y la pregunta de quién paga qué. La posición de López Aliaga apela al bolsillo del conductor individual; la de Bruce, a la sostenibilidad fiscal del municipio. Ambas tienen costos reales que la campaña aún no cuantifica con honestidad.
El dato importa más que el ruido. Los señalamientos de Odebrecht sin respaldo probatorio son, ante todo, munición electoral. Pero en un país donde esa constructora dejó una huella institucional profunda, el solo nombre activa memorias y sospechas que ningún candidato puede ignorar. La carrera por Lima ya arrancó con la temperatura alta; lo que resta es saber si alguno de los aspirantes logra convertir el escándalo en propuesta.



