Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Estados Unidos

La YouTuber infantil «Ms. Rachel» financió la campaña senatorial del progresista Abdul El-Sayed en Míchigan

Un registro federal revela una donación de 3.000 dólares de la creadora de contenido para niños al candidato respaldado por Sanders y Ocasio-Cortez, avivando el debate sobre el activismo político disfrazado de entretenimiento infantil.
Imagen ilustrativa
Estados Unidoslunes 27 de julio de 2026

La popular educadora infantil de YouTube conocida como «Ms. Rachel» recibió críticas el domingo después de que un registro federal mostrara una donación de 3.000 dólares a la campaña senatorial de Abdul El-Sayed en Míchigan, según informó The New York Post. La transacción aparece en un aviso de 48 horas de la Comisión Federal Electoral fechado el 19 de julio, aunque el documento no precisa si el pago constituye una contribución o un préstamo.

Rachel Griffin Accurso, nombre real de la creadora que produce contenido bajo el apodo «Ms. Rachel», acumula más de 20 millones de suscriptores en su canal de YouTube. La donación la vincula directamente a El-Sayed, cuya campaña para el Senado de Míchigan se ha convertido en uno de los focos más visibles de la división interna del Partido Demócrata en torno a la política exterior hacia Israel.

El-Sayed cuenta con el respaldo del senador Bernie Sanders y de la representante Alexandria Ocasio-Cortez. Durante una aparición en julio en Inside Politics Sunday, fue interrogado sobre si Estados Unidos debería designar al gobierno israelí como organización terrorista extranjera. «Es ciertamente un Estado canalla», respondió según la fuente. La misma fuente señala que El-Sayed ha acusado al país de cometer genocidio en Gaza, acusación que Israel ha rechazado de manera reiterada, sosteniendo que sus fuerzas militares actúan contra Hamás y trabajan para limitar las bajas civiles.

El candidato también organizó mítines en Míchigan en abril junto al streamer de extrema izquierda Hasan Piker, quien en el pasado afirmó que «Estados Unidos se mereció el 11-S» y posteriormente se disculpó. Cuando el presentador de Fox News Will Cain le preguntó por esa asociación en mayo, El-Sayed rechazó la idea de que hacer campaña con Piker implicara respaldar todas sus declaraciones.

La portavoz del Comité Nacional Senatorial Republicano, Samantha Cantrell, aprovechó la revelación para alertar a los padres. «Abdul El-Sayed y Ms. Rachel son lo mismo, imponiendo su agenda socialista, de pronombres y antiestadounidense a nuestros hijos», declaró Cantrell al New York Post. «Los padres deberían preocuparse cuando vayan a las urnas».

La primaria demócrata en Míchigan enfrenta a El-Sayed con la moderada Haley Stevens, respaldada por el senador Peters. Analistas citados por Fox News prevén que una victoria del ala progresista podría facilitar un triunfo republicano en las elecciones generales, dado el malestar que generaría entre los votantes demócratas de perfil más centrista.

Conviene mirar los incentivos. Una figura con más de 20 millones de suscriptores —en su mayoría familias con niños pequeños— que destina fondos a un candidato que califica a un aliado de Estados Unidos de «Estado canalla» no está ejerciendo simplemente su derecho cívico: está poniendo su capital de confianza al servicio de una plataforma política definida. El dato importa más que el ruido: el entretenimiento infantil y el activismo de izquierda radical comparten, en este caso, el mismo firmante en un registro federal. Los padres que consumen ese contenido merecen saberlo, y el mercado —no la indignación de ningún comité— es quien en última instancia decidirá si esa mezcla tiene costos reputacionales.

Más sobre Estados Unidos

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →