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La UE lleva 3.000 millones de euros y 43 empresas TIC a Colombia con una oferta de alianza digital

El bloque europeo, ya primer inversionista extranjero en el país, propone sumar capital privado, bancos de desarrollo y estándares regulatorios para la reconstrucción digital tras el terremoto de agosto. El sector privado colombiano tiene una ventana que conviene no desperdiciar.
Imagen generada con IA
Las Américasmartes 8 de septiembre de 2026

La Unión Europea formalizó ante Colombia una propuesta de alianza digital respaldada por cifras concretas. François Roudié, embajador del bloque en Bogotá, presentó tres datos para fijar la escala de la relación: la UE es el mayor inversionista extranjero en Colombia; solo el año pasado invirtió 3.000 millones de euros en un contexto en que la inversión extranjera total en el país cayó un 20%; y esa presencia sostiene 120.000 empleos, equivalentes a uno de cada tres puestos generados por capital extranjero.

En el sector tecnológico, las 43 empresas TIC europeas activas en Colombia facturaron casi 5.000 millones de euros el año pasado, cifra que representa el 23% de los ingresos totales del sector en el país. Con ese volumen, Europa se posiciona como el primer bloque extranjero del sector TIC colombiano, según afirmó Roudié.

El tercer eje es comercial. El Acuerdo Comercial entre Colombia y la UE, vigente desde 2013, ha visto crecer el segmento de servicios hasta representar cerca del 40% del intercambio bilateral. Dentro de ese segmento, las exportaciones colombianas de servicios TIC hacia Europa crecen a un ritmo del 10% anual.

El terremoto del 10 de agosto de 2026 añadió urgencia a la propuesta. Roudié planteó que Europa busca acompañar la reconstrucción con un componente digital: redes resilientes, comunicaciones de emergencia, infraestructuras críticas protegidas, datos satelitales para monitoreo territorial y herramientas que permitan a comunidades y empresas retomar su funcionamiento. Para financiar esos proyectos, el embajador señaló que la UE articula su cooperación con el Banco Europeo de Inversiones y la CAF.

Alberto Menghini, jefe de Cooperación de la embajada europea, subrayó que Colombia llega a la negociación con activos propios. Cerca del 60% de la electricidad del país proviene de fuentes de bajas emisiones; La Guajira, donde los vientos duplican el promedio mundial, fue citada como ejemplo del potencial energético para centros de datos conjuntos. En emprendimiento, datos de StartupBlink citados por Roudié ubican a Colombia como el segundo ecosistema de startups de América Latina; en 2025, las startups colombianas captaron 857 millones de dólares, una quinta parte del total regional. En talento, Colombia ocupa el cuarto puesto en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial. En gobierno digital, la OCDE la sitúa segunda en América Latina y octava mundial en datos abiertos.

La propuesta no llega con agenda cerrada, precisó el embajador, sino con la intención de construirla junto al nuevo gobierno nacional, los territorios, el sector privado, la academia y la sociedad civil.

Conviene mirar los incentivos. La oferta europea llega en un momento en que la inversión extranjera total en Colombia retrocedió un 20%, lo que convierte al capital europeo en el sostén más visible del ecosistema productivo del país. Que el bloque haya mantenido e incluso articulado una propuesta de expansión en ese contexto dice más sobre la solidez de los fundamentos colombianos —energía, talento, conectividad— que sobre cualquier política de gobierno.

El dato importa más que el ruido. La alianza digital que propone Bruselas es, en esencia, un esquema de libre empresa: cooperación que prepara terreno, inversión privada que ejecuta, estándares que reducen incertidumbre regulatoria y financiación de desarrollo que escala los proyectos. El nuevo gobierno colombiano recibirá esa agenda; la pregunta es si optará por abrirle espacio al sector privado o por interponer el aparato estatal entre el capital europeo y las oportunidades que el propio embajador describió.

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