João Fonseca anunció que no competirá en la gira asiática porque no está en condiciones físicas para hacerlo. El tenista brasileño de 19 años dijo que quiere darle «un tiempo a mi cuerpo y a mi cabeza» y que no seguirá hacia los torneos de Asia.
Fonseca había quedado fuera del Abierto de Estados Unidos hace un mes por una lesión abdominal. Antes, en enero, no pudo competir en las mejores condiciones físicas en el Abierto de Australia por problemas en la espalda, y quedó eliminado en esa instancia.
También se retiró del Masters 1000 de Cincinnati en la tercera ronda por la lesión abdominal que lo dejó fuera del US Open. A eso se suman las bajas del ATP 250 de Brisbane y Adelaide, y del ATP 500 de Hamburgo. Ahora tampoco estará en el ATP de Tokio ni en el Masters de Shanghái.
Pese a esas ausencias, Fonseca disputó este fin de semana la serie de Brasil-Suiza por la Copa Davis. Brasil venció a Suiza el 19 de septiembre y avanzó a la etapa clasificatoria de la fase final que se disputará en 2027. Fonseca comenzó perdiendo por 4-6 ante Dominic Sticker, pero remontó y ganó los dos últimos sets por 6-3 y 6-2.
Dos días después de esa victoria, el brasileño explicó que necesita más tiempo para recuperarse a nivel físico y mental. En su publicación en redes sociales, afirmó que 2026 ha sido «un año desafiante» y que las lesiones lo sacaron de torneos importantes y le impidieron jugar como le gustaría.
Fonseca se mantiene como vigesimoctavo en la clasificación mundial del ATP. Tenía pendiente disputar el ATP 500 de Basilea, torneo que ganó el año pasado, pero no está confirmada su presencia en la edición de 2026, prevista entre el 24 de octubre y el 1 de noviembre.
En 2026, pese a las lesiones, también compitió en Roland Garros y Wimbledon. En el Abierto de Francia llegó a cuartos de final, mientras que en el campeonato inglés alcanzó la tercera ronda antes de ser eliminado por Roman Safiullin.
Conviene mirar los incentivos. El circuito premia la continuidad, pero el cuerpo impone límites que ningún calendario puede borrar. Cuando un jugador de 19 años necesita parar repetidamente para recuperarse, el problema deja de ser solo deportivo y pasa a ser de gestión de cargas, prioridades y salud.
La historia sugiere cautela. La carrera de Fonseca sigue bien posicionada, pero estas ausencias recuerdan que el talento no basta si el desgaste físico se acumula. En el deporte profesional, como en la economía, el costo de ignorar las señales suele pagarse después, no antes.



