Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Internacional

Italia sin técnico: Ancelotti rechaza la Azzurra y Pirlo emerge como opción de emergencia

Tras los rechazos de Guardiola y Ancelotti, la Federación Italiana estudia a Andrea Pirlo para liderar la reconstrucción de una selección que no clasificó al Mundial.
Imagen ilustrativa
Internacionalviernes 24 de julio de 2026

Carlo Ancelotti descartó asumir la selección italiana. El director técnico de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Paolo Maldini, lideró el sondeo hacia «Carletto», pero el técnico trasladó su firme intención de continuar al frente de Brasil, según los principales medios italianos. La «Canarinha» retiene así a uno de los entrenadores más laureados del mundo en un momento en que Italia acumula rechazos de primer nivel.

Antes de Ancelotti, la FIGC ya había recibido una negativa de Pep Guardiola. El técnico catalán, según la fuente, «prefirió mantener su decisión de alejarse temporalmente de los banquillos tras concluir su etapa de diez años al frente del Manchester City». Dos nombres de máximo prestigio descartados en cuestión de días: el cuadro institucional italiano no puede ser más incómodo.

El origen del problema se remonta a abril, cuando Gennaro Gattuso dimitió como seleccionador después de que Italia no lograra clasificarse al Mundial. Desde entonces, la federación busca un sucesor sin haber cerrado ninguna negociación. El doble rechazo agrava la percepción de debilidad estructural del fútbol italiano en el plano dirigencial.

Ante ese escenario, la FIGC ha situado a Andrea Pirlo como el principal candidato para asumir las riendas de la selección. En la lista figura también el posible regreso de Roberto Mancini, quien ya condujo a Italia al título de la Eurocopa en 2021. Ninguna de las dos opciones ha sido confirmada.

El contexto institucional añade otra capa de complejidad. Giovanni Malagò asumió la presidencia de la federación hace un mes y persigue un proceso de transición federativa junto a un nuevo plan estratégico para el fútbol italiano. La urgencia de nombrar seleccionador convive, pues, con una reorganización interna que aún no ha consolidado su rumbo.

Conviene mirar los incentivos. La FIGC apostó por nombres de máximo impacto mediático —Guardiola y Ancelotti— antes de explorar candidatos con mayor disposición real a asumir el cargo. Esa secuencia revela una federación que prioriza el golpe de efecto sobre la planificación ordenada. El resultado es una selección sin técnico, con un calendario de compromisos que no espera y una transición institucional a medio cocer.

El dato importa más que el ruido: Italia no clasificó al último Mundial y lleva meses sin conductor en el banquillo. Pirlo o Mancini pueden ser soluciones razonables, pero llegan como segunda o tercera opción después de una gestión que ha consumido tiempo y credibilidad. La historia sugiere cautela: las reconstrucciones futbolísticas exitosas rara vez nacen de procesos de selección tan desordenados.

Más sobre Internacional

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →