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Oriente Medio y África

Israel advierte que volverá «con más fuerza» contra Irán mientras la escalada regional se profundiza

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que el Ejército está «alerta y preparado» para una tercera ofensiva contra Irán; la advertencia llega en medio de una espiral de ataques cruzados entre Washington y Teherán que ha dejado al menos catorce muertos y cerca de ochenta heridos.
Imagen ilustrativa
Oriente Medio y Áfricalunes 13 de julio de 2026

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió este jueves que el Ejército israelí está «alerta y preparado» para reanudar «con aún más fuerza» la ofensiva contra Irán. Las declaraciones fueron realizadas ante cadetes militares durante una ceremonia de graduación y recogidas por The Times of Israel.

Katz afirmó que Israel está lista para demostrar su «superioridad aérea y llevar a cabo ataques contra Irán para eliminar las amenazas existentes por tercera vez». «Si es necesario volver, volveremos con más fuerza», subrayó.

Las palabras del ministro llegan en un momento de escalada pronunciada. Según la fuente, Estados Unidos lanzó entre el martes y el jueves varias oleadas de bombardeos contra Irán, argumentando que actuaba en respuesta a ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz. Teherán, por su parte, exige que el paso por ese estrecho sea coordinado con sus fuerzas hasta que exista un acuerdo de paz definitivo.

Como respuesta a los ataques estadounidenses, Irán lanzó misiles y drones contra intereses de Estados Unidos en varios países de la región. La escalada de estos días ha dejado, según la fuente, al menos catorce muertos y cerca de ochenta heridos, en medio de acusaciones cruzadas sobre violaciones del memorando de entendimiento firmado en junio entre ambos países y alertas sobre un posible colapso del alto el fuego pactado el 8 de abril.

Israel, parte de ese alto el fuego, ha continuado sus operaciones en Líbano a pesar del preacuerdo. Katz fue explícito al respecto: «No pedimos permiso a nadie para entrar en Líbano y no necesitamos permiso de nadie para quedarnos en Líbano». La declaración llegó después de que el presidente Donald Trump considerara plausible la salida israelí de ese territorio. El ministro justificó la permanencia como «derecho y deber» de Israel para defender a los residentes de Galilea frente a lo que calificó como el «grupo terrorista yihadista Hezbolá».

La geometría del conflicto es, a estas alturas, difícil de contener. Washington actúa militarmente contra Irán, Teherán responde con misiles y drones en varios frentes, e Israel reserva el derecho de intervenir de forma autónoma, con independencia de los acuerdos en vigor. Tres actores, tres calendarios y ningún mecanismo de desescalada que haya demostrado ser vinculante.

Conviene mirar los incentivos. Para Israel, la señal de Katz cumple una función interna —cohesión política y disuasión— y una función externa: recordar a Teherán que el costo de una nueva provocación no está acotado por los acuerdos firmados en junio. Para Estados Unidos, los bombardeos reafirman la postura de la administración Trump de responder con fuerza a cualquier interferencia iraní en las rutas marítimas. El dato que importa más que el ruido diplomático es este: el alto el fuego del 8 de abril no ha detenido las operaciones; ha, en todo caso, reencuadrado su justificación.

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