Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Oriente Medio y África

Irán amenaza con «fase ofensiva total» si EEUU no detiene sus ataques en 48 horas

El asesor militar del líder supremo advierte que ninguna frontera regional estará a salvo; Washington lleva siete noches consecutivas de operaciones y mantiene el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.
Imagen ilustrativa
Oriente Medio y Áfricaviernes 17 de julio de 2026

Mohsen Rezaei, asesor militar del líder supremo de Irán, lanzó el viernes una advertencia directa a Washington: si los ataques estadounidenses continúan «durante dos o tres días más», Teherán entrará en lo que describió como «una fase ofensiva a gran escala» en la que, según sus palabras, «ninguna frontera política estará a salvo de la agresión iraní».

Las declaraciones, emitidas a través de la cadena estatal iraní IRIB, llegan tras la séptima noche consecutiva de ataques estadounidenses contra la República Islámica, una cadencia que ha pulverizado el acuerdo firmado entre ambas partes hace aproximadamente un mes.

Rezaei, exjefe de la Guardia Revolucionaria, enumeró los puntos que, según Teherán, Washington habría violado en ese memorando de entendimiento: la creación de lo que calificó como «una ruta ilegal a través del estrecho de Ormuz», la falta de respeto a la soberanía iraní, la «agresión militar contra las costas iraníes» y la negativa a liberar bienes incautados. Añadió que Israel habría incumplido, por su parte, el compromiso de retirada del sur del Líbano.

Irán ha procedido a cerrar el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más críticos del planeta para el tránsito de energía, argumentando que la medida busca «salvaguardar su propia seguridad y garantizar la seguridad de la economía global». Rezaei fue explícito: si los acuerdos iraníes sobre el estrecho «no se imponen», «Asia Occidental se convertirá en un escenario de conflicto entre las potencias mundiales por la energía».

Desde el lado estadounidense, el Ejército confirmó que sus fuerzas en la zona han «desviado» cuatro buques comerciales, «desactivado» uno y «abordado» otro en el marco del bloqueo naval que Washington mantiene como medida de presión sobre Teherán.

La geometría del conflicto es, en este punto, difícil de ignorar. Dos potencias con capacidades asimétricas pero con líneas rojas declaradas se aproximan al umbral en que las advertencias retóricas exigen una respuesta material o pierden toda credibilidad. Rezaei no habló en nombre de un actor marginal: es el asesor directo del líder supremo, y sus palabras en un canal estatal tienen peso institucional.

Conviene mirar los incentivos. El estrecho de Ormuz concentra una fracción decisiva del tránsito global de hidrocarburos; cualquier escalada sostenida allí no es un problema regional, es un choque de oferta energética con consecuencias inmediatas para mercados que ya operan bajo presión. La administración Trump ha optado por la presión máxima, una estrategia que históricamente produce rendición o escalada, raramente un punto medio estable. El dato importa más que el ruido: siete noches de ataques sin acuerdo vigente indican que la fase de negociación, si existió, ha cedido el paso a una lógica de fuerza. Lo que ocurra en las próximas 48 horas determinará si la amenaza de Rezaei fue disuasión o preludio.

Más sobre Oriente Medio y África

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →