Las últimas jornadas pusieron a prueba la capacidad de respuesta de gobiernos en dos continentes. En Asia, las precipitaciones extraordinarias causaron deslizamientos, destrucción de viviendas y cortes de servicios básicos. En Europa, una masa de aire cálido proveniente del norte de África empujó los termómetros a niveles que superan ampliamente los promedios históricos.
Vietnam: 206 milímetros en 24 horas
El Centro Nacional de Pronóstico Hidrometeorológico de Vietnam informó que la estación de Phuc Than registró 206 milímetros de lluvia en un período de 24 horas entre el jueves y el viernes. El volumen de agua destruyó 238 hectáreas de tierras agrícolas, provocó cortes de energía y arrasó hogares en zonas rurales. En la aldea de Muong Than, al menos cuatro personas murieron y otras cuatro permanecen desaparecidas tras inundaciones repentinas. Varias comunidades quedaron aisladas por el colapso de caminos y puentes, mientras los equipos de emergencia trabajan para restablecer el suministro eléctrico y localizar a los desaparecidos.
La pérdida de cosechas agrava una situación que ya afecta la subsistencia de cientos de familias. Los servicios meteorológicos advirtieron sobre la posibilidad de nuevas lluvias intensas en los próximos días, lo que complica las labores de recuperación.
Corea del Sur y el sur de China
En Corea del Sur, la estación de Paju, al norte de Seúl, registró 192,5 milímetros de lluvia, provocando inundaciones en viviendas y carreteras. Las autoridades mantienen vigilancia en áreas vulnerables ante el riesgo de nuevos deslizamientos. En el sur de China, las precipitaciones también superan los niveles habituales, con alertas activas y equipos de emergencia desplegados en varias provincias. Hasta el cierre de esta edición, según reportó The Guardian, no se había precisado una cifra oficial de víctimas en territorio chino.
Sur de Europa bajo alerta roja
Mientras Asia enfrenta el exceso de agua, el sur de Europa lidia con el extremo opuesto. Una masa de aire cálido norteafricano elevó las temperaturas de manera excepcional en Italia y España. El sábado se emitió alerta roja por calor extremo en el sur de Italia, que permanece vigente. Las previsiones para Palermo, en Sicilia, indican temperaturas superiores a los 40 °C entre el lunes y el martes, más de 10 °C por encima del promedio habitual para la época. Se espera que la ola de calor avance hacia el oeste y alcance amplias zonas de España, donde las temperaturas podrían superar los 45 °C en varias regiones. Las autoridades sanitarias recomiendan evitar la exposición solar en las horas de mayor calor y mantenerse hidratado.
Sistemas tropicales en el Pacífico y el Golfo de México
El cuadro global se completa con actividad ciclónica en el Pacífico oriental. La tormenta tropical Elida alcanzó vientos máximos de 113 kilómetros por hora, cerca del umbral de huracán, aunque se prevé que pierda fuerza sin tocar tierra. El domingo se formó Fausto, que podría intensificarse hasta huracán de categoría 2 al cierre de la semana. En el Golfo de México, una depresión tropical avanza hacia la costa sur de Luisiana y Texas; cuando alcance la intensidad requerida será nombrada Bertha. Las autoridades descartan vientos huracanados, pero advierten sobre riesgo de inundaciones en el sureste de Estados Unidos.
Conviene mirar los incentivos. Cada episodio de este tipo pone en evidencia que la capacidad de respuesta estatal —infraestructura de drenaje, sistemas de alerta temprana, reservas de emergencia— es el factor que determina si un fenómeno natural se convierte en catástrofe humana y económica. Los gobiernos que han invertido en esa infraestructura registran menores pérdidas; los que han privilegiado el gasto corriente sobre el capital físico enfrentan facturas más altas cuando llega la tormenta. El dato importa más que el ruido: la destrucción de 238 hectáreas agrícolas en Vietnam no es solo una cifra meteorológica, es capital productivo eliminado de un golpe.

