El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, fue sometido este jueves a una intervención cardíaca en Buenos Aires y permanece internado en el Hospital Italiano. Jaldo se encontraba en la Capital Federal para concretar audiencias con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y funcionarios del gobierno nacional.
Según el parte médico difundido por el propio hospital y compartido desde la cuenta oficial de Jaldo en X, el gobernador llegó al nosocomio con un cuadro de «intenso dolor y sudoración». Los médicos realizaron estudios de laboratorio e imágenes y, ante la sospecha de una angina inestable, decidieron practicarle una cinecoronariografía —también conocida como cateterismo cardíaco—, un procedimiento que permite observar el interior de las arterias coronarias mediante tinte especial y rayos X para detectar obstrucciones.
El diagnóstico reveló «una estenosis de una rama de la arteria coronaria derecha», por lo cual se procedió a colocar un stent. El parte concluye señalando que Jaldo «presenta una buena recuperación post operatoria y permanecerá internado para control» de la institución.
Jaldo asumió como gobernador de Tucumán el 29 de octubre de 2023. Con anterioridad había ejercido como gobernador interino entre septiembre de 2021 y febrero de 2023. En los días previos a la intervención, el mandatario había participado en los actos centrales por el 9 de julio en la Casa Histórica de Tucumán, donde compartió escenario tanto con el presidente Javier Milei como con la vicepresidenta Victoria Villarruel. Fue precisamente en esa celebración donde Villarruel calificó el discurso presidencial de «muy político» y, consultada sobre sus perspectivas para 2027, manifestó que le gustaría «ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, honestidad y con profundo patriotismo».
La vicepresidenta había viajado a Tucumán en un avión distinto al de la comitiva presidencial, que incluyó a la secretaria de la presidencia Karina Milei, al ministro de Economía Luis Caputo y al propio Santilli.
El episodio pone en primer plano la salud de uno de los gobernadores que ha mantenido un vínculo de colaboración más activo con la administración Milei en el plano de las negociaciones federales. La agenda que Jaldo tenía prevista en Buenos Aires —reuniones con el Gabinete nacional— quedó interrumpida de forma abrupta, aunque el parte médico no anticipa complicaciones mayores. Conviene mirar los incentivos: la estabilidad política en las provincias depende en buena medida de la continuidad de sus ejecutivos, y Tucumán no es la excepción en un año en que el calendario electoral de 2025 ya impone sus propias presiones sobre cada gobernación. El dato importa más que el ruido: la intervención fue oportuna y el pronóstico, según los médicos, es favorable.



