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Oriente Medio y África

Hutíes bloquean Arabia Saudita y el petróleo supera los 90 dólares

El anuncio hutí de un embargo naval abre un nuevo frente en el conflicto entre Estados Unidos e Irán y amenaza con retirar del mercado mundial hasta el 7% del suministro de crudo.
Imagen ilustrativa
Oriente Medio y Áfricamartes 21 de julio de 2026

El lunes, las fuerzas hutíes de Yemen declararon «un embargo marítimo contra el enemigo criminal saudí» que entraría en vigor de inmediato, en respuesta a lo que calificaron de «asedio injusto y opresivo» impuesto a Yemen por Riad. El anuncio amplía el conflicto entre Estados Unidos e Irán más allá del estrecho de Ormuz y coloca al mar Rojo en el centro de la disputa.

Los mercados respondieron con rapidez. El petróleo Brent superó los 90 dólares por barril con un alza de 2,09%, mientras el crudo WTI de referencia para Estados Unidos saltó 1,44% hasta los 83,66 dólares, según registros de Tradingview. Las primas al contado de los crudos de referencia de Oriente Medio se dispararon hasta su nivel más alto en unas seis semanas, con subidas de casi tres dólares por barril en los crudos de Dubái y Murban, de acuerdo con Reuters.

El nudo estratégico es el estrecho de Bab el-Mandeb. Si los hutíes lograran cerrarlo, el suministro mundial de petróleo se reduciría 7%, ya que impediría que la mayor parte de las exportaciones petroleras saudíes salga de la región. Arabia Saudita ha exportado desde Yanbu una media de más de 4,5 millones de barriles diarios de crudo y combustible desde abril, de los cuales alrededor del 70% se destinó a Asia, según datos de Kpler. La interrupción se sumaría al recorte de flujos mundiales ya provocado por la guerra, que ha privado al suministro global de 10% de los envíos.

El trasfondo iraní es determinante. Irán había estado presionando a los hutíes para que cerraran el estrecho de Mandeb si Estados Unidos continuaba atacando infraestructuras energéticas iraníes. La noche del lunes, el Comando Central de Estados Unidos confirmó una nueva ronda de ataques contra «centros de mando militar iraníes, capacidades marítimas, emplazamientos de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea». Según el comunicado del Centcom, sus fuerzas han facilitado el tránsito de unos 900 buques comerciales y 450 millones de barriles de petróleo crudo a través del estrecho desde principios de mayo.

La diplomacia no se ha detenido. Un alto funcionario iraní dijo a Reuters que Teherán había recibido una propuesta de los mediadores para un alto el fuego de 10 días. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán confirmó que los mediadores habían presentado propuestas recientemente, aunque ni el ministerio ni el funcionario ofrecieron detalles. Dos fuentes del Gobierno paquistaní señalaron que el ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, en su segunda visita a Islamabad en menos de una semana, había pedido a Pakistán que reanude su papel de mediador. Los precios del petróleo retrocedieron brevemente tras la declaración hutí, ante las esperanzas de los operadores de un avance diplomático, pero la tendencia alcista se impuso.

El presidente Donald Trump, sometido a creciente presión política interna por el aumento de los precios de la gasolina, defendió los ataques contra Irán argumentando que eran un homenaje a los hasta tres militares estadounidenses fallecidos en recientes ataques iraníes.

Conviene mirar los incentivos. El bloqueo hutí no es una iniciativa autónoma: es el instrumento de presión que Irán reservaba para el momento en que los ataques estadounidenses tocaran sus activos energéticos. La escalada confirma que el conflicto se libra tanto en el mar como en la mesa de negociaciones, y que ambos escenarios están conectados. Para los consumidores de todo el mundo —y en particular para los contribuyentes de economías que subsidian combustibles—, cada barril que no transita el Bab el-Mandeb es un costo real, no un titular abstracto.

El dato importa más que el ruido. Un cierre prolongado del estrecho combinado con la ya reducida oferta global no es un riesgo marginal: es un choque de oferta con destinatario conocido. Asia, que absorbe alrededor del 70% de las exportaciones saudíes desde Yanbu, sería la primera en acusar el golpe. La historia sugiere cautela ante quienes descuentan demasiado rápido la probabilidad de un acuerdo diplomático cuando los incentivos para seguir escalando son, por ahora, más visibles que los incentivos para detenerse.

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