Huawei presentó en Múnich, Alemania, durante el evento «Chase the Wild», un nuevo catálogo de productos insignia que incluye relojes inteligentes, tabletas, celulares y audífonos. La compañía china busca, según su propio discurso, integrar tecnología de vanguardia en la vida cotidiana de los consumidores.
El lanzamiento más relevante fue la línea de relojes inteligentes. El Huawei Watch GT 7 Series llega en versiones de 46mm y 41mm, con ocho opciones de color, mientras que la variante Pro incorpora un bisel de cerámica nanotecnológica y cuerpo de aleación de titanio. El dispositivo añade modos de deportes de nieve en interiores y mapas de esquí que, según Huawei, cubren hasta 3 mil estaciones en todo el mundo, además de funciones basadas en inteligencia artificial para ciclismo, con planeación de rutas y alertas de pendientes y curvas cerradas.
El Huawei Watch 6 Series suma modos de entrenamiento avanzados y análisis impulsado por IA. El dispositivo que concentró más atención fue el Huawei Watch D3, orientado a la salud, capaz de medir la presión arterial antes y después del ejercicio y con recordatorios inteligentes para tomar ese signo vital. El reloj obtuvo certificación médica europea CE-MDR, un dato relevante porque valida el uso clínico del dispositivo bajo un marco regulatorio de la Unión Europea.
En tabletas, la compañía presentó la Huawei MatePad Pro de 12 pulgadas, con apenas 4.7 mm de grosor y 454 gramos de peso. Incorpora pantalla OLED flexible PaperMatte, conversión de voz a texto, herramientas de escritura a mano y gestos aéreos compatibles con el lápiz óptico Huawei M-Pencil Pro.
Huawei anunció además la edición 2026 de su concurso internacional Huawei GoPaint, que suma una categoría llamada «Creación sencilla» para ampliar la participación. En audio, presentó la serie Huawei FreeBuds Neo, y en telefonía la serie Huawei nova 16, con énfasis en fotografía de retratos.
Conviene mirar los incentivos detrás de la elección de Múnich como escenario. Europa es hoy uno de los mercados donde las marcas chinas de tecnología compiten con más intensidad frente a Apple y Samsung, en un terreno donde la regulación —como la certificación médica CE-MDR obtenida por el Watch D3— determina qué tan rápido un producto puede pasar del laboratorio al consumidor. Que Huawei busque validar sus dispositivos de salud bajo estándares europeos es, en sí mismo, una apuesta por jugar con las reglas del mercado que quiere conquistar.
El dato importa más que el ruido publicitario del evento. Detrás del despliegue de wearables y tabletas hay una estrategia de diversificación de ingresos: mientras la telefonía sigue siendo el negocio central, los relojes con funciones médicas y las tabletas orientadas a la productividad abren categorías donde la competencia internacional es feroz y donde el consumidor, no el gobierno, termina decidiendo quién gana. La historia sugiere cautela frente al entusiasmo de estos lanzamientos: el catálogo más innovador no siempre se traduce en cuota de mercado, y Europa —con su marco regulatorio exigente pero predecible— seguirá siendo el terreno donde se mida si la oferta de Huawei logra algo más que una buena fotografía de producto.


