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Hackers vinculados a Irán, detrás de los ataques a plantas de agua en siete estados de EE.UU.

El grupo «Cyberav3ngers», presunto proxy de la Guardia Revolucionaria iraní, tomó el control de más de 30 sistemas hídricos en Michigan y otros seis estados. Los expertos advierten que la operación podría no haber concluido.
Imagen generada con IA
Estados Unidosmartes 4 de agosto de 2026

Un grupo de hackers que se autodenomina «Cyberav3ngers» es el principal sospechoso de los ataques que en los últimos meses afectaron sistemas de agua potable en siete estados de Estados Unidos, según la empresa de ciberseguridad Tenable. El grupo ha proclamado públicamente su vinculación con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), y la Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura (CISA) advirtió el 22 de julio que los Cyberav3ngers —y por extensión Irán— eran los probables responsables.

Los ataques resultaron en la toma de control de más de 30 sistemas de gestión hídrica conectados a internet solo en Michigan, donde los administradores fueron expulsados y se impidió el bombeo de agua hacia torres y depósitos. No se registraron daños significativos ni interrupciones prolongadas en ninguno de los sitios afectados, y el orden fue restablecido con rapidez en todos los casos.

Sin embargo, Chris Day, director de tecnología para el sector público de Tenable, advirtió que el alcance potencial era mayor: fuentes de seguridad indicaron al New York Post que los hackers podrían haber accedido a sistemas que controlan la dosificación de químicos en el suministro de agua local. «Siempre han sido oportunistas, buscando sistemas expuestos donde puedan aprovechar una vulnerabilidad conocida», señaló Day, quien calificó a los Cyberav3ngers como una amenaza de «nivel medio».

Tenable comenzó a rastrear la actividad del grupo en abril, poco después del inicio del conflicto con Irán. «Los observamos declarando que iban a comenzar a atacar la infraestructura hídrica de Norteamérica», explicó Day. El grupo tiene antecedentes concretos: entre octubre de 2023 y enero de 2024 ya había atacado sistemas de agua en Pensilvania, según la misma empresa.

Lo que mantiene en alerta a los expertos es el silencio posterior. Los Cyberav3ngers no han reivindicado los ataques más recientes, lo que resulta inusual en su historial. «Normalmente son bastante ruidosos», dijo Day. «Pero en el pasado hemos visto que cuando empiezan a hacer declaraciones suele ser después de la operación. Eso me hace pensar que esta operación puede no haber terminado». O bien, añadió, «todavía quieren extraer el máximo rédito y notoriedad antes de decir algo».

No existe prueba concluyente de que los Cyberav3ngers sean los autores ni de que sean efectivamente proxies del IRGC, pero Day afirmó que los ataques presentan todas las características tácticas conocidas del grupo y de Irán en materia de ciberguerra.

El episodio adquirió un perfil político adicional cuando el presidente Trump desmintió la autoría iraní y responsabilizó al gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificándolo de «groseramente incompetente». Walz respondió en X que Trump «sabe exactamente quién es responsable de este ataque y sabe que otros estados también fueron golpeados».

El dato importa más que el ruido. Más allá de la disputa política, lo que estos ataques revelan es una vulnerabilidad estructural en infraestructura crítica de acceso público: sistemas conectados a internet, sin protección suficiente, que un actor de amenaza «de nivel medio» puede comprometer con herramientas conocidas. La pregunta relevante no es quién ganó el intercambio en redes sociales, sino cuántos de esos sistemas siguen expuestos hoy. La seguridad de la infraestructura civil no admite dilaciones partidistas: el costo de una negligencia prolongada lo pagan los ciudadanos, no los funcionarios que se señalan mutuamente.

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