Marcelo Gallardo dijo que enfrentar a Japón este jueves será «una prueba interesante» en la gira asiática de Ecuador, a la que describió como un espacio de observación y evaluación del plantel.
El seleccionador ecuatoriano explicó en rueda de prensa que el partido servirá para mirar comportamientos, medir el rendimiento individual y colectivo y comprobar cómo los futbolistas asimilan los conceptos que quiere introducir en su idea de juego. También destacó el «juego atractivo» de Japón y la evolución que, a su juicio, ha mostrado en los últimos años.
Gallardo recordó que el combinado nipón fue una de las grandes revelaciones en el reciente Mundial, más allá de los resultados, y afirmó que contar con partidos de este tipo es útil tanto para él como para los jugadores. La gira asiática es la primera experiencia del argentino al frente de Ecuador.
El exentrenador de River Plate debutó con una derrota 3-0 ante Corea del Sur, encuentro que definió como «incómodo» por el poco tiempo de descanso y preparación que tuvo el equipo. Para esta nueva cita, el técnico insistió en que lo central es consolidar una identidad que permita a Ecuador seguir evolucionando y competir «en otro rango».
Gallardo también expresó su «admiración y respeto» por Hajime Moriyasu, seleccionador de Japón, a quien atribuyó un proceso de más de ocho años al frente del equipo y la capacidad de hacer jugar bien a sus conjuntos, tanto en clubes como en la selección. Según dijo, Moriyasu ha dado visibilidad a una propuesta con dinámica atractiva.
El argentino añadió que, en esta concentración y en las próximas, la intención será que el mensaje llegue de forma clara y que los futbolistas adopten la idea con naturalidad cuando sean convocados. Señaló además que la convivencia y la comunicación le han permitido apreciar actitudes y comportamientos, y destacó la buena voluntad y la «calidad humana realmente espectacular» del grupo.
Tras el duelo ante Japón, Ecuador esperará a su último rival de la gira asiática, previsto para el 5 de octubre y que saldrá entre Nueva Zelanda y Panamá.
Conviene mirar los incentivos: una selección que cambia de técnico no solo prueba sistemas, también prueba disciplina, jerarquías y capacidad de adaptación. En ese terreno, la gira asiática funciona como una auditoría temprana, mucho más útil que cualquier discurso sobre procesos largos.
El dato importa más que el ruido. Ecuador ya dejó una señal incómoda con el 3-0 ante Corea del Sur; ahora Japón ofrecerá otra referencia para medir si la nueva etapa avanza hacia una identidad competitiva o si todavía depende de la buena voluntad y de la paciencia del vestuario. En fútbol, como en casi todo, la credibilidad se construye con resultados.


