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Frente Amplio chileno elige nueva presidencia entre dos figuras marcadas por los fracasos del ciclo Boric

Constanza Martínez y Gael Yeomans disputan el liderazgo de un partido que pasó de La Moneda a menos del 10% en las primarias de la izquierda. La renovación interna llega con el sello de la derrota.
Imagen ilustrativa
Las Américassábado 18 de julio de 2026

El Frente Amplio (FA) de Chile, partido en el que militó el expresidente Gabriel Boric, celebrará entre el 8 y el 9 de agosto una elección interna para definir su nueva presidencia. Las candidatas son Constanza Martínez, actual timonel de la colectividad, y la diputada Gael Yeomans. Dos trayectorias distintas dentro de la misma casa política, ambas marcadas por tropiezos recientes que el partido preferiría no recordar.

El contexto no es menor. Las primarias de la izquierda en las que el FA compitió terminaron con la coalición relegada a un tercer lugar, con menos del 10% de las preferencias —un desplome desde la cima que representó la presidencia de Boric. Yeomans encabezó la campaña de Gonzalo Winter en esas primarias; la derrota fue también la suya. Martínez, por su parte, intentó competir por un cupo de diputada en el distrito 8 sin éxito, y luego buscó convencer a Gustavo Gatica para postularse en cupo frenteamplista por ese mismo distrito. Gatica finalmente se inscribió en la nómina del Partido Comunista.

Las diferencias entre ambas no son solo de historial. Yeomans proviene de Izquierda Libertaria y construyó alianzas con figuras como Diego Ibáñez y Antonia Orellana. Martínez hizo sus primeros pasos en el autonomismo universitario, en el círculo directo de Boric junto a Gonzalo Winter y Constanza Schönhaut, todos estudiantes de Derecho de la Universidad de Chile. Esa proximidad al expresidente es precisamente lo que Yeomans cuestiona: en campaña ha señalado que quiere que «cualquier persona que entre al FA pueda llegar a la presidencia del partido por trabajo y formación, no por sus vínculos personales».

Uno de los episodios más citados en la interna frenteamplista data del estallido social de 2019. Yeomans, entonces presidenta de Convergencia Social, llevó al diputado Boric ante el tribunal supremo del partido luego de que este firmara a título personal el acuerdo constitucional de noviembre de ese año sin aval de la colectividad. «Nosotros tomamos decisiones colectivas», dijo en aquella ocasión. El episodio derivó en la suspensión temporal de la militancia de Boric y una amonestación privada posterior. Martínez, en ese mismo período, era jefa de gabinete de Winter y, según sus cercanos, fue una de quienes apoyaron internamente al entonces diputado.

Durante el gobierno de Boric, los caminos volvieron a divergir. Yeomans presidió la Comisión de Hacienda de la Cámara y siguió de cerca la tramitación de la reforma de pensiones. Martínez asumió la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana hasta julio de 2024, cuando renunció para tomar la presidencia del partido. Ya bajo la administración de José Antonio Kast, las diferencias de tono entre ambas se han hecho visibles: Yeomans amenazó con presentar una acusación constitucional contra el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz; Martínez tomó distancia pública de esa iniciativa, argumentando que «lo pone en una situación de parangón» con la acusación contra el exministro Nicolás Grau, cuyos argumentos, dijo, «ya han quedado descartados por organismos autónomos y también por economistas constitucionalistas muy destacados».

Conviene mirar los incentivos. El FA enfrenta una elección interna que es, en el fondo, un debate sobre qué hacer con los escombros de un ciclo político agotado. Ninguna de las dos candidatas ofrece un giro programático sustantivo: ambas compiten por el tono y el estilo de la oposición, no por revisar las políticas que alejaron al partido de los votantes. Para una izquierda que llegó al poder con promesas transformadoras y se retiró con la reforma de pensiones como principal legado, la disputa entre vínculos personales y trabajo territorial parece un debate de administración interna, no de ideas. El dato importa más que el ruido: un partido que cae por debajo del 10% en sus propias primarias no se reinventa eligiendo entre dos figuras del mismo ciclo.

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