La victoria de Francia sobre Paraguay por 1-0 en los octavos de final del Mundial 2026 dejó, como saldo colateral, un incidente diplomático que involucra a la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado. Poco después del partido, Casado publicó en su cuenta de X: «Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappé».
La reacción de la representación francesa no se hizo esperar. El embajador Romain Nadal declaró a Infobae que la sede diplomática repudia los dichos y declaró a Casado persona non grata en la embajada. «La declaración de la vicegobernadora calificando a la selección francesa de 'equipo africano flojos de modales' es claramente racista. Y el racismo no es una opinión, es un delito», afirmó Nadal.
El diplomático fue más lejos en su argumentación. «Los jugadores de nuestro equipo son nacidos en Francia y nuestro pacto republicano establece la ciudadanía no por el color de la piel, ni el origen de los padres o abuelos», señaló. Y lanzó una pregunta que apunta directamente a la contradicción de fondo: «¿La inmigración solo es bien vista cuando es europea? ¿Pero si es africana se convierte en insulto?»
Casado intentó desactivar la controversia en entrevistas con medios mendocinos, describiendo su comentario como parte del «folclore futbolero». «La verdad es que no le veo la parte racista al comentario. Si alguien lo toma como racista es porque considera a los africanos algo inferior. Yo no lo considero inferior», declaró. La aclaración no convenció a la embajada, que confirmó que Casado no será recibida en la sede diplomática en Buenos Aires, aunque podrá viajar a Francia sin impedimento.
Los medios Infobae y Clarín consignaron que Casado es cercana a La Libertad Avanza, el partido del presidente Javier Milei.
El incidente tiene una escala limitada: no compromete la relación bilateral entre ambos países y la propia embajada aclaró que la restricción se circunscribe a su sede local. Aun así, la declaración de persona non grata es una señal diplomática que pocas veces recae sobre funcionarios subnacionales y que difícilmente pase sin costo político para Casado.
Conviene mirar los incentivos. En un contexto en que el oficialismo nacional cuida con esmero sus vínculos con socios europeos —Francia entre ellos, en el marco del acuerdo Mercosur-UE— el comentario de una vicegobernadora aliada introduce ruido innecesario. El libre mercado de ideas tiene sus reglas: las palabras de un funcionario público no son opinión privada, son actos con consecuencias institucionales. La historia sugiere cautela: los exabruptos futboleros de funcionarios rara vez quedan solo en el estadio.



