La embajada de Francia en Argentina declaró persona non grata a la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, tras un mensaje publicado en X en el que calificó a la selección francesa de fútbol como «el equipo africano flojo de modales» y añadió: «No lo aguanto a Mbappé». El tuit fue posteado luego de la victoria de Francia sobre Paraguay por 1 a 0 en octavos de final del Mundial 2026.
El embajador francés en Argentina, Romain Nadal, describió las declaraciones como de «carácter racista que no deja lugar a dudas» y sostuvo que eso «descalifica a la vicegobernadora para trabajar con la embajada o participar en reuniones en las que esté presente la embajada», según indicó a la agencia AFP. «El racismo no es una opinión, es un delito. No hay lugar para el racismo en la cooperación franco-argentina», afirmó Nadal.
Como consecuencia directa, el embajador ordenó a sus equipos no participar en ninguna reunión de cooperación con la provincia de Mendoza en la que Casado estuviera presente, salvo que la funcionaria se retracte de sus declaraciones. La medida afecta, por tanto, los canales de trabajo bilateral entre la representación diplomática y el gobierno mendocino.
Nadal también apeló a la historia migratoria compartida: «¿Cómo una funcionaria de un país como Argentina, que reivindica con orgullo haber recibido a la migración con los brazos abiertos, critica otra selección cuyos jugadores también son producto de la inmigración?», declaró. El embajador republicó además un mensaje en el que se leía: «Competir, sí. Discriminar, nunca. El deporte debe unir, no dividir».
Casado rechazó las acusaciones. En la red social X respondió que «solo las personas inteligentes entienden el sarcasmo», y en una radio de Mendoza invocó el «folclore futbolero», burlándose de lo «políticamente correcto» con el argumento de que «todos lo pensaron». La funcionaria no ofreció retractación alguna.
El episodio quedó inicialmente eclipsado por las declaraciones de la senadora paraguaya Celeste Amarilla sobre Kylian Mbappé, que generaron la condena de los gobiernos de Francia y Paraguay, del presidente de la FIFA y de la ONU, además de la reacción del propio capitán de los Bleus.
Conviene mirar los incentivos. La declaración de persona non grata por parte de una embajada hacia una funcionaria subnacional es una medida inusual y de alto voltaje simbólico; en la práctica, congela canales de cooperación que pueden tener consecuencias concretas para Mendoza. El dato importa más que el ruido: el problema no es el debate sobre los límites del humor futbolero, sino que una funcionaria electa comprometió, con un tuit, relaciones institucionales que van más allá de ella misma. La historia sugiere cautela: las palabras de los funcionarios tienen costos reales para las provincias y los ciudadanos que representan, independientemente de si el comentario fue sarcasmo o convicción. Eso es lo que está en juego aquí.



