La Casa Blanca publicó un conjunto de documentos internos del FBI que revelan la apertura, en 2017, de una investigación de contrainteligencia sobre si el presidente Donald Trump actuaba bajo la dirección o influencia de Rusia cuando despidió al director del buró James Comey. La noticia fue reportada por Fox News el 28 de julio de 2023.
La investigación, denominada en clave «Oxferd Comma», se abrió tras el despido de Comey en mayo de 2017, según los documentos divulgados. Un memorando del FBI fechado el 16 de mayo de ese año establecía que los investigadores buscarían determinar si Trump había sido «dirigido, controlado y/o coordinado en sus actividades con la Federación Rusa de una manera que constituyera una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos y/o una violación de los estatutos penales federales». El mismo documento señalaba que los investigadores examinarían también si Trump u otras personas habían obstruido o conspirado para obstruir una investigación asociada del FBI.
El memorando de apertura citó información desarrollada durante la operación Crossfire Hurricane, la investigación de contrainteligencia del FBI sobre si miembros de la campaña de Trump en 2016 coordinaban con el gobierno ruso para interferir en las elecciones. Además, identificó otros elementos: las interacciones de Trump con Comey, las explicaciones cambiantes de la administración sobre el despido, las conversaciones de la campaña en torno al lenguaje de la plataforma republicana sobre la ayuda a Ucrania, y los vínculos comerciales e intereses inmobiliarios de Trump relacionados con Rusia.
Trump adujo inicialmente que el despido de Comey obedecía al manejo que este dio a la investigación del FBI sobre el uso de un servidor privado de correo electrónico por parte de Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado. Posteriormente, Trump reconoció que la investigación rusa también estuvo en su mente al tomar la decisión. El memorando del FBI señaló que las circunstancias del despido podían respaldar la inferencia de que la investigación de contrainteligencia fue un factor en la decisión de Trump.
La fuente no precisa qué administración ordenó la divulgación de los documentos ni en qué fecha exacta se produjo la publicación, más allá de que el artículo de Fox News es del 28 de julio de 2023.
Conviene mirar los incentivos. La apertura de «Oxferd Comma» ilustra la magnitud del aparato estatal que se movilizó contra un presidente en ejercicio: una investigación de contrainteligencia sobre el jefe del Ejecutivo, fundada en parte en sus propias decisiones de gobierno y en las explicaciones públicas de su gabinete. El dato importa más que el ruido: el memorando deja constancia de que la sola decisión de despedir a un director del FBI bastó para que el buró apuntara al presidente como posible activo extranjero, sin que ello implicara, según la propia fuente, que las sospechas estuvieran confirmadas.
Para quienes sostienen que el Estado profundo operó como freno extralegal al mandato electo, estos documentos ofrecen evidencia documental de primer orden. Para quienes defienden la independencia institucional del FBI, el episodio reafirma que ningún cargo exime del escrutinio. En cualquier caso, la historia sugiere cautela: las investigaciones de esta naturaleza dejan cicatrices institucionales que tardan años en sanar, y el debate sobre los límites del poder ejecutivo frente al aparato de inteligencia dista de estar cerrado.



