Los embalses de agua en España se encuentran al 73,35 % de su capacidad este viernes 24 de julio, según el Boletín Hidrológico Peninsular. La cifra supone una caída respecto al nivel registrado la semana anterior, aunque el dato absoluto sigue por encima de la mitad de la capacidad total del sistema.
Por regiones, Andalucía alcanza el 79,03 %, por encima de la media nacional, lo que refleja diferencias significativas en la distribución territorial del recurso.
El comportamiento de los embalses funciona como termómetro de la situación hídrica del país. A medida que avanza el verano, la presión sobre las reservas se intensifica: la demanda agrícola, industrial y urbana converge en los meses de mayor calor, precisamente cuando los aportes naturales son más escasos.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha publicado recomendaciones para reducir el consumo doméstico, con foco en el jardín. Según el organismo, las viviendas unifamiliares con jardín consumen entre dos y cinco veces más agua que los pisos. El césped concentra más de las dos terceras partes del agua empleada en un jardín típico, lo que lo convierte, según el Miteco, en «el gran consumidor de agua de los modernos jardines».
Entre las medidas sugeridas figuran el uso de plantas mediterráneas de bajo requerimiento hídrico, la sustitución parcial del césped por recubrimientos de piedra o grava, la instalación de sistemas de riego por goteo —que consumen entre la mitad y la cuarta parte del agua que requiere el riego por aspersión— y la captación de agua de lluvia en depósitos domésticos para uso posterior.
El riego en las horas más frescas del día, señala el Miteco, reduce las pérdidas por evaporación y mejora la resistencia de las plantas a la sequía.
---
Conviene mirar los incentivos. La gestión eficiente del agua no es solo una cuestión ambiental: es un problema de costes reales para hogares, agricultores y empresas. Cuando el Estado emite recomendaciones voluntarias sin reformar el marco de precios ni la estructura de derechos de uso del agua, el resultado habitual es que el consumidor individual no interioriza el coste verdadero del recurso. La tarificación que refleje la escasez y la seguridad jurídica en los derechos de concesión son instrumentos de libre mercado que han demostrado mayor eficacia que las campañas de concienciación. El dato de los embalses importa; la arquitectura de incentivos detrás de ese dato importa más.


