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El último discurso público de Petro, opacado por el gesto de Francia Márquez

Una frase sobre el color de piel de la vicepresidenta, pronunciada ante las cámaras oficiales el 20 de julio, volvió a exponer la fractura interna del Gobierno saliente.
Imagen ilustrativa
Las Américasmartes 21 de julio de 2026

El último discurso público del presidente saliente Gustavo Petro, pronunciado el 20 de julio desde el sur de Bogotá, no pasará a la historia por su balance de gestión ni por sus reiteradas denuncias de fraude electoral. Lo que las cámaras de la transmisión oficial capturaron fue otra cosa: la reacción de la vicepresidenta Francia Márquez ante una frase que Petro pronunció mientras le tocaba el hombro.

«Y dimos en el blanco... y en el negro... y en el indígena, porque este gabinete que ustedes ven aquí, con sus más y sus menos...», afirmó el mandatario. Márquez dirigió una breve mirada hacia él y, segundos después, volvió la vista hacia otro lado. Permaneció con los puños cerrados y un gesto serio durante buena parte de la intervención. En redes sociales, esa actitud fue interpretada como una muestra de incomodidad.

El episodio no surgió de la nada. Según la fuente, las tensiones entre ambos dirigentes comenzaron a hacerse evidentes desde febrero de 2025, cuando Petro decidió retirar a Márquez de la dirección del Ministerio de Igualdad y dejarla únicamente en el cargo de vicepresidenta. En ese momento, el presidente manifestó inconformidad con los resultados de la cartera y cuestionó su impacto en las regiones.

En julio de 2025, Márquez pronunció en Cali un discurso en el que denunció sentirse excluida dentro del propio Gobierno. «¿Cómo se elimina a una mujer negra del poder en una democracia contemporánea? Con narrativas que sirven de antesala para los explosivos o las balas», afirmó entonces. También señaló: «Se nos quiere en la foto, pero no en la toma de decisiones. Se nos quiere como símbolo, pero no como un pueblo con voz». Además, denunció que el Ministerio de Igualdad careció del presupuesto y de las herramientas necesarias para ejecutar sus programas.

El Gobierno firmó posteriormente un decreto que da inicio a la liquidación del Ministerio de Igualdad, descrito por la fuente como una de las principales apuestas de Petro.

La distancia entre ambos quedó también en evidencia tras la segunda vuelta presidencial. Mientras Petro insistió en denunciar un supuesto fraude electoral, Márquez reconoció públicamente la victoria del presidente electo Abelardo de la Espriella, marcando una diferencia explícita frente al discurso del mandatario saliente.

Aunque en algunos momentos intermedios ambos aparecieron juntos en actos oficiales, la relaciónque comenzó como una de las principales apuestas políticas del llamado Gobierno del Cambio terminó marcada por desencuentros y posiciones cada vez más distantes.

Conviene mirar los incentivos. Una alianza construida sobre representación simbólica, sin dotar a la vicepresidenta de recursos presupuestarios ni de poder real en la toma de decisiones, estaba destinada a producir exactamente este tipo de fricciones. El gesto captado el 20 de julio no es un accidente de cámara: es el resumen visual de una coalición que priorizó la foto sobre la institucionalidad. Para Colombia, que transita hacia un nuevo gobierno con Abelardo de la Espriella al frente, el episodio ofrece una lección sobre el costo de sustituir sustancia institucional por simbolismo político.

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