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El Senado rechaza limitar los poderes de guerra de Trump contra Irán

La resolución demócrata que habría forzado la retirada de fuerzas estadounidenses cayó por 47 a 49 votos; el senador Sheehy, veterano de combate, convirtió el debate en un alegato sobre décadas de ataques iraníes contra ciudadanos americanos.
Imagen ilustrativa
Estados Unidosviernes 24 de julio de 2026

El Senado de Estados Unidos rechazó el jueves avanzar en una Resolución de Poderes de Guerra sobre Irán que habría obligado al presidente Donald Trump a retirar las fuerzas estadounidenses de las hostilidades contra Teherán salvo autorización explícita del Congreso. La votación fue de 47 a 49 en contra de proseguir con la medida.

El debate adquirió una dimensión inusual cuando el senador republicano Tim Sheehy, de Montana, tomó la palabra con una pulsera en la muñeca que honra a un amigo caído. Sheehy, ex Navy SEAL y veterano de combate, se quebró al describir cómo ese amigo fue «partido en dos» por una bomba iraní, y convirtió la sesión en un recuento de cuatro décadas de ataques atribuidos a Irán y sus representantes.

«No empezamos esta guerra, no lo hicimos. Pero la terminaremos», afirmó Sheehy desde el pleno. El senador concedió que los demócratas tienen razón al llamar al conflicto «una guerra de elección», pero sostuvo que la elección la tomó el régimen iraní hace 47 años, no la administración Trump.

«Este régimen no se preocupa por nuestra política partidista», dijo Sheehy. «No les importa por quién votaste, a quién rezas ni dónde vives. Quieren matarnos a todos. Y no solo lo dicen, lo hacen. Y lo llevan haciendo 47 años.»

El legislador enumeró episodios que vinculó a Irán y sus intermediarios: el atentado contra los cuarteles de la Infantería de Marina en 1983, el ataque al USS Cole, el secuestro del Achille Lauro, y la actividad de grupos como Hamás, Hezbolá y los hutíes.

La resolución impulsada por los demócratas buscaba invocar la Ley de Poderes de Guerra para acotar la autoridad ejecutiva en el conflicto en curso. Su derrota refuerza la posición de la Casa Blanca y consolida el respaldo republicano a Trump en un momento en que el costo humano y financiero de las operaciones sigue siendo objeto de escrutinio público.

Lo que el voto revela

Conviene mirar los incentivos. La resolución no era solo un instrumento jurídico: era una señal política destinada a fragmentar la coalición republicana en torno a Trump en un conflicto costoso. El resultado —47 contra 49— muestra que esa fragmentación no se produjo, al menos no en la magnitud que sus promotores esperaban.

El dato importa más que el ruido. Irán y sus redes de representantes han operado durante décadas con una lógica de desgaste: atacar, negar, esperar que el adversario se canse. Cada vez que el Congreso debatió limitar la respuesta americana sin haber resuelto la amenaza de origen, ese cálculo iraní se vio validado. El discurso de Sheehy —incómodo, personal, alejado del lenguaje burocrático— puso sobre la mesa lo que los documentos de política exterior suelen omitir: que detrás de cada resolución hay soldados y detrás de cada abstención hay consecuencias reales. La casa editorial de Continente no celebra las guerras; celebra la coherencia entre el diagnóstico y la respuesta. Y el diagnóstico sobre Teherán lleva décadas siendo el mismo.

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