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El Senado mexicano queda a un voto de perder la mayoría calificada por la salida de un senador señalado por presuntos nexos con el narco

Enrique Inzunza abandonó la bancada de Morena pero promete seguir votando con el oficialismo; la dirigencia dice confiar en él, aunque el bloque ya no tiene margen de error.
Foto: infobae.com
Las Américasdomingo 30 de agosto de 2026

El bloque oficialista en el Senado mexicano —Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde— pasó de 87 a 86 votos tras la salida de Enrique Inzunza de la bancada guinda. Esa cifra es, exactamente, la necesaria para reunir la mayoría calificada: dos terceras partes de los 128 escaños, con asistencia completa, requisito indispensable para aprobar reformas constitucionales.

Inzunza Cázares, senador por Sinaloa, informó esta semana que continuará como legislador «independiente». Nunca consideró pedir licencia al cargo, pese a las acusaciones formuladas desde Estados Unidos en su contra por presuntos nexos con «Los Chapitos», facción del Cártel de Sinaloa.

Laura Itzel Castillo, aún presidenta de la Mesa Directiva del Senado —cargo que dejará para asumir la Secretaría de las Mujeres—, dijo confiar en que Inzunza seguirá votando a favor de las iniciativas que envíe la presidenta Claudia Sheinbaum. «Yo también tengo confianza en que él va a votar, como lo hizo siempre», afirmó en entrevista para La Jornada, y añadió que no ve riesgo de no alcanzar las dos terceras partes requeridas en reformas constitucionales.

Emmanuel Reyes, senador de Morena, coincidió en que el legislador sinaloense no olvidará su compromiso con los votantes que lo llevaron al cargo para respaldar la agenda de la llamada cuarta transformación. Ignacio Mier, coordinador de los senadores de Morena, sostuvo que la separación de bancada fue una decisión personal que no descarta que Inzunza respalde la agenda legislativa del partido oficial.

El tono difiere en la Cámara de Diputados. Ricardo Monreal, coordinador de esa bancada, reconoció que el voto de Inzunza sí puede hacer falta para alcanzar la mayoría calificada en el Senado. «En un extremo estricto se pierde. La mayoría calificada la tenemos con los aliados del Verde y del PT. Apenas es un voto, es una ausencia», dijo el pasado 27 de agosto. Monreal agregó: «Yo entiendo que él seguirá unido a los principios del movimiento, no lo sé. Pero debe preocupar. No me alegra la situación que está él atravesando, pero es un asunto de la justicia».

Tras las elecciones de 2024, Morena y sus aliados obtuvieron la mayoría calificada tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, requisito indispensable para reformar la Constitución. Como legislador independiente, Inzunza ya no está obligado a votar en bloque con el oficialismo, aunque puede hacerlo, lo que abre la posibilidad de que use su eventual apoyo como elemento de negociación.

En medio de la incertidumbre entre los legisladores morenistas —agravada por la salida de Castillo hacia la Secretaría de las Mujeres—, se espera que Inzunza esté presente en el arranque del periodo ordinario de sesiones, el próximo 1 de septiembre.

Conviene mirar los incentivos. El propio oficialismo admite, por boca de Monreal, que la mayoría calificada «en un extremo estricto se pierde» si Inzunza falta o vota distinto. Eso significa que el poder de reformar la Constitución mexicana descansa, por ahora, en la voluntad de un solo senador señalado desde el extranjero por presuntos vínculos con una de las facciones más violentas del narcotráfico. No hay condena ni prueba judicial expuesta en este episodio; hay un señalamiento y una dependencia aritmética que la propia bancada oficialista reconoce.

Que la respuesta institucional se limite a declaraciones de «confianza» —y no a una revisión pública de lo que implica sostener una mayoría calificada sobre un voto en entredicho— es un dato que el lector puede sopesar por sí mismo. El dato importa más que el ruido.

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