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El olimpismo africano condena los insultos racistas de una senadora paraguaya a Mbappé

La ACNOA calificó de «abyectas» las declaraciones de Céleste Amarilla tras la eliminación de Paraguay ante Francia en el Mundial. El Senado paraguayo aprobó una resolución de rechazo.
Imagen ilustrativa
Las Américassábado 11 de julio de 2026

La Asociación de Comités Olímpicos Nacionales de África (ACNOA) expresó su «indignación» por las declaraciones de la senadora paraguaya Céleste Amarilla contra Kylian Mbappé, capitán de la selección francesa de fútbol. En un comunicado, el organismo calificó esas expresiones de «abyectas» y señaló que carecen de «todo fundamento», al tiempo que las describió como un ataque a la «integridad física, moral y mental» del futbolista.

Amarilla, legisladora del opositor Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), publicó en sus redes sociales una serie de injurias raciales contra el jugador del Real Madrid tras la eliminación de Paraguay ante Francia en el Mundial. La senadora llamó a Mbappé «camerunés colonizado» y «soberbio», y afirmó que el futbolista «en lugar de la leche de su madre, chupó cocos y lo más culto que ha oído en su vida son los chimpancés».

Las declaraciones generaron un rechazo inmediato a escala internacional. La ONU, la Federación Francesa de Fútbol y el presidente francés Emmanuel Macron las calificaron de racistas. El propio Mbappé respondió describiendo a la parlamentaria como «mujer despreciable e indigna de su cargo». Amarilla, lejos de retractarse, exigió disculpas al futbolista y adelantó que podría demandarlo.

Dentro de Paraguay, la reacción institucional fue igualmente contundente. El Gobierno y el Senado reprobaron las expresiones de la congresista; la cámara alta aprobó esta semana una resolución en la que se desmarcó de sus afirmaciones y manifestó su «absoluto rechazo» a toda forma de racismo y discriminación.

La ACNOA, por su parte, recordó que el juego limpio y la solidaridad son principios fundamentales del Movimiento Olímpico y Deportivo, y defendió que el respeto a los deportistas debe prevalecer por encima de cualquier consideración de raza o sexo.

El episodio ilustra una tensión que reaparece con regularidad en el deporte global: la frontera entre la crítica deportiva legítima —por más apasionada que sea— y el insulto racista. Conviene mirar los incentivos. Las redes sociales amplifican declaraciones que en otro contexto habrían quedado circunscritas al debate local, y convierten a legisladores en protagonistas de controversias internacionales que sus propias instituciones deben después desactivar a un costo político y reputacional considerable para el país.

El dato importa más que el ruido: el Senado paraguayo actuó con rapidez y el propio partido de Amarilla no la respaldó en público. Eso habla bien de los mecanismos de autocorrección institucional, pero no borra el daño. Paraguay llega a la siguiente fase del debate mundialista cargando una controversia que nada tiene que ver con el fútbol y sí con la calidad de sus representantes electos.

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