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Oriente Medio y África

El CENTCOM frenó los bombardeos sobre Ormuz al agotar objetivos y ver rendimientos decrecientes

El almirante Brad Cooper recomendó pausar la Operación Furia Épica tras concluir que el 80% de los blancos había sido neutralizado y que continuar sin escalar carecía de sentido estratégico. Trump suspendió los ataques el viernes tras escuchar ese diagnóstico.
Imagen ilustrativa
Oriente Medio y Áfricalunes 27 de julio de 2026

El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), recomendó poner fin a la campaña de bombardeos en torno al estrecho de Ormuz después de concluir que la ofensiva había alcanzado el límite de su eficacia. Según informó Axios este domingo, Cooper comunicó la semana pasada a los líderes del Pentágono, al Estado Mayor Conjunto y a la Casa Blanca que dos semanas de ataques aéreos sostenidos habían debilitado la capacidad de Teherán para amenazar el transporte marítimo comercial a través de esa vía estratégica.

A juicio del almirante, los objetivos de bombardeo designados habían sido «en su mayoría agotados». Sin una decisión de retomar el combate a gran escala, argumentó, no tenía sentido estratégico continuar la campaña al ritmo anterior. Ese razonamiento, combinado con el consejo de otros altos mandos y funcionarios, influyó directamente en la decisión del presidente Donald Trump de suspender las ofensivas contra posiciones iraníes a lo largo de la costa sur de la República Islámica y en la zona del estrecho de Ormuz.

El propio Cooper identificó un posible paso siguiente: reanudar operaciones de combate a gran escala para completar el 20% de los objetivos que el ejército estadounidense designó pero no atacó durante la denominada Operación Furia Épica. Sin esa decisión política, insistió, la continuación de los bombardeos produciría resultados decrecientes.

A esa valoración se sumó una advertencia independiente. El general de la Fuerza Aérea Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, alertó en privado al secretario de Defensa Pete Hegseth y al propio Trump sobre la disminución de reservas de interceptores de defensa aérea, lo que podría dificultar la protección de fuerzas estadounidenses y aliados en la región. Un portavoz del Estado Mayor declinó confirmar «el asesoramiento militar confidencial que el jefe proporciona al presidente», según recogió inicialmente The New York Times.

Trump se había inclinado en los días previos por retomar las operaciones a gran escala, pero comenzó a cambiar de postura el jueves por la noche, de acuerdo con las fuentes consultadas por Axios. La decisión final de pausar se tomó el viernes, tras una reunión con sus principales asesores y oficiales militares, quienes le presentaron un nuevo plan de ataque para esa jornada.

Mientras las operaciones militares se ralentizan, los esfuerzos diplomáticos continúan. Irán y Omán siguen inmersos en negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz mediante un acuerdo que busca garantizar el tránsito de buques comerciales sin ataques. El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, declaró este domingo en NBC que Trump «mantiene todas las opciones sobre la mesa» y que las conversaciones con Teherán «continúan en todos los niveles». Paralelamente, Washington y Londres avanzan en la convocatoria de una conferencia internacional para esta semana, orientada a formar una coalición multinacional de protección del transporte marítimo y desminado naval en el estrecho.

Conviene mirar los incentivos. La pausa no es retirada: es una pausa calibrada por lógica militar, no por presión diplomática. El CENTCOM identificó un umbral de rendimientos decrecientes y lo comunicó hacia arriba; Trump lo procesó y actuó. Esa cadena de mando funcional contrasta con la narrativa de una Casa Blanca que toma decisiones impulsivas. El dato importa más que el ruido: el 80% de los objetivos fue neutralizado en dos semanas, y el estrecho sigue siendo el punto de presión sobre el que se negocia. La pregunta que quedó abierta —si se completará ese 20% restante— es, en realidad, la pregunta sobre el futuro del programa nuclear iraní y sobre quién fija el precio del petróleo en los próximos meses.

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