Pasó el Mundial 2026 con la consagración de España y el Campeonato Nacional chileno retomó su pulso. El líder Colo Colo abrió la segunda rueda con una victoria 3-1 ante Deportes Limache en Pedreros, resultado que le permitió superar por primera vez a un rival que, desde su ascenso a Primera División, no había conocido la derrota ante el Cacique.
Antes del pitazo inicial, el club ya era noticia por otro motivo: el acuerdo alcanzado con el arquero Vozinha, figura mediática de la Copa del Mundo y uno de los referentes del sorprendente Cabo Verde, que alcanzó los 16avos de final y quedó eliminado ante Argentina. El golero de los Tiburones Azules, de 40 años, llega a reforzar al equipo dirigido por Fernando Ortiz, que inició la fecha con 10 puntos de ventaja sobre sus perseguidores y es el principal candidato al título.
El partido no resultó sencillo. Colo Colo dominó la posesión —71% en el primer tiempo— con una línea de tres en defensa en la que Arturo Vidal cumplió el rol de líbero, cubriendo los espacios que dejaban Villagra y Wiemberg. Limache, fiel a su libreto, apostó por obstruir espacios y salir de contra. El meta Bórquez sostuvo el cero con dos intervenciones ante Felipe Méndez y Leandro Hernández, y el marcador llegó al descanso sin goles.
El Cacique destrabó el encuentro al inicio del complemento. En los 47′, Álvaro Madrid aprovechó un rebote tras remates de Romero y Méndez y remató con potencia para el 1-0. En los 56′, Jeyson Rojas amplió la diferencia con un disparo al primer palo tras una acción de Hernández.
Con 2-0 en el marcador, el panorama se complicó pasados los 70 minutos. Wiemberg derribó al ingresado Hugo Martínez dentro del área; el árbitro Diego Flores no sancionó al instante, pero el VAR lo llamó a revisar. Flores cobró el penal y expulsó a Wiemberg por doble amarilla. «Popin» Castro ejecutó la pena máxima y descontó para Limache en los 74′.
La incertidumbre duró poco. El juvenil Felipe Raipán capturó el balón dentro del área en el epílogo y definió por bajo para el 3-1 definitivo. Colo Colo cerró el partido con 39 puntos y la satisfacción de haber resuelto, por fin, la resistencia histórica de los tomateros.
El dato importa más que el ruido. Más allá de los tres puntos, la jornada consolidó dos señales relevantes para el fútbol chileno: la solidez estructural de un Colo Colo que gana incluso cuando su centrodelantero titular —Maximiliano Romero, con Javier Correa castigado— no encuentra sintonía, y la capacidad del club para moverse en el mercado de transferencias con ambición. La llegada de Vozinha, un arquero de 40 años convertido en fenómeno global por el Mundial, es una apuesta inusual que mezcla rendimiento deportivo con capital mediático. Conviene mirar los incentivos: en un torneo donde la ventaja ya es considerable, el Cacique no administra, construye. La segunda rueda acaba de comenzar.



