Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Estados Unidos

Cámara de Representantes presiona a Trump por segunda vez para detener la guerra en Irán

La resolución simbólica pasó por 214 votos contra 208, con cuatro republicanos cruzando el pasillo; dieciocho soldados estadounidenses han muerto desde febrero.
Imagen ilustrativa
Estados Unidosviernes 24 de julio de 2026

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este jueves, por segunda vez, una resolución para presionar al presidente Donald Trump a poner fin a las operaciones militares contra Irán. La votación fue de 214 votos a favor frente a 208 en contra, posible gracias a que cuatro congresistas republicanos se sumaron a la oposición demócrata.

El conflicto comenzó el 28 de febrero, según las fuentes. Desde entonces, dieciocho soldados estadounidenses han perdido la vida. El Departamento de Guerra informó el lunes de que cerca de 100 efectivos han resultado heridos solo en las últimas dos semanas, durante la actual escalada. La semana pasada murieron cuatro militares en ataques iraníes en Jordania e Irak —las primeras bajas desde que se rompió el alto el fuego entre Washington y Teherán—, lo que encendió la polémica en el Capitolio.

La impulsora de la resolución, la demócrata Pramila Jayapal, fue directa antes de la votación: «Esta guerra debe terminar». Invocó la autoridad constitucional del Congreso en materia bélica y exigió un mensaje «claro y contundente» al Ejecutivo. Por su parte, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, afirmó que «la guerra de Trump se está intensificando, no disminuyendo».

La resolución se apoya en la llamada Resolución de Poderes de Guerra, una ley que limita la capacidad del presidente para ordenar operaciones militares sin autorización del Congreso. Sin embargo, Trump puede ejercer su derecho de veto, lo que convierte el instrumento en presión política más que en obligación jurídica inmediata. El mes pasado, tanto la Cámara como el Senado habían aprobado resoluciones similares, señal de que las fisuras dentro del Partido Republicano —que tiene mayoría en ambas cámaras— se están ampliando.

El dato importa más que el ruido. Cuatro votos republicanos no constituyen una rebelión, pero sí una advertencia. En un Congreso donde los márgenes son estrechos, cada baja militar que llega a los noticieros erosiona la cohesión de una bancada que hasta ahora había respaldado la estrategia del presidente.

Conviene mirar los incentivos. La resolución es simbólica y Trump puede vetarla, pero la acumulación de votaciones adversas —dos en la Cámara, una en el Senado— construye un registro político que los republicanos moderados en distritos competitivos no pueden ignorar de cara al ciclo electoral. El verdadero termómetro no es el comunicado del Capitolio, sino cuántos congresistas del partido gobernante estén dispuestos a acompañar un eventual veto override si el conflicto continúa escalando. Mientras tanto, los costos humanos y fiscales de la operación seguirán siendo el argumento más poderoso para quienes exigen que el Ejecutivo regrese al Congreso antes de comprometer más recursos y más vidas.

Más sobre Estados Unidos

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →