La ciudad de Bogotá dispone de 90.000 cupos para cursos gratuitos de corta duración en áreas tecnológicas de alta demanda laboral. El alcalde Carlos Fernando Galán anunció la convocatoria en alianza con Amazon Web Services (AWS), IBM y Oracle, empresas que respaldan los contenidos del programa.
La iniciativa se denomina Experta Tech y es impulsada por la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico junto al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA). Los cursos cubren inteligencia artificial, analítica de datos, ciberseguridad y computación en la nube, disciplinas que concentran buena parte de la demanda de talento en el mercado laboral actual.
La formación está disponible en modalidades presencial, virtual e híbrida, e incorpora actividades prácticas además de contenidos teóricos. La convocatoria está abierta a toda persona mayor de 18 años que resida en Bogotá. Galán indicó que se busca impulsar de manera especial la participación de mujeres y personas mayores de 50 años.
«Es una oportunidad de cursos cortos. No pierdan esta oportunidad», afirmó el alcalde al presentar el programa. Los interesados deben completar el formulario habilitado por la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico y cumplir los requisitos establecidos.
Conviene mirar los incentivos. La alianza público-privada que sostiene Experta Tech representa un modelo que merece atención: en lugar de financiar burocracia adicional, el Distrito canaliza recursos hacia formación con certificación de empresas tecnológicas de primer nivel mundial. El resultado práctico para el participante es concreto — un credencial reconocido en el mercado — sin costo para su bolsillo.
El dato importa más que el ruido. Que una administración local logre comprometer a AWS, IBM y Oracle en una oferta de 90.000 cupos gratuitos indica que el sector privado ve en Bogotá un mercado de talento con potencial real. La libre empresa, cuando encuentra condiciones razonables, tiende a ampliar el acceso a oportunidades con una eficiencia que el aparato estatal difícilmente replica por sí solo. El reto para la ciudad es que esta lógica de colaboración se consolide más allá de una convocatoria puntual y se convierta en el estándar de su política de desarrollo económico.



