Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Estados Unidos

Amenaza iraní contra Trump forzó el cambio de avión en Ankara

El Servicio Secreto determinó que fuerzas interpuestas de Irán tenían como blanco al presidente y cualquier aeronave en que viajara durante la cumbre de la OTAN. El Boeing donado por Catar quedó en el centro de la controversia.
Imagen ilustrativa
Estados Unidossábado 25 de julio de 2026

El abrupto cambio de avión presidencial que sorprendió a la prensa durante la cumbre de la OTAN en Ankara no fue un capricho logístico. Según reveló The New York Times el viernes, citando a varias personas informadas sobre el asunto que hablaron bajo condición de anonimato, el Servicio Secreto de Estados Unidos recibió información sobre una amenaza que funcionarios calificaron de creíble: fuerzas especiales iraníes tenían como blanco al presidente Donald Trump y a cualquier aeronave en que viajara.

La amenaza surgió mientras Trump asistía a la cumbre en la capital turca, adonde había llegado a bordo del nuevo Boeing 747-8 donado por Catar. Ese avión, según precisó el diario, carece de las mismas capacidades defensivas que posee el anterior Air Force One. Ante la evaluación del Servicio Secreto, la recomendación fue clara: cambiar de aeronave antes de abandonar el país. Trump partió en el modelo más antiguo.

La información, según el Times, no indicaba que el objetivo específico fuera el nuevo avión, sino Trump en persona y cualquier aparato que lo transportara. Los detalles de la amenaza no se difundieron ampliamente ni siquiera dentro del Ejecutivo estadounidense; a algunos miembros del gobierno solo se les comunicó que el cambio era una medida de precaución ante «la preocupación general por la República Islámica», según el periódico.

La Casa Blanca no quiso hacer comentarios sobre el reportaje. Un alto funcionario de la administración hizo referencia a las declaraciones públicas del propio Trump sobre los intentos de Irán de asesinarlo y expresó confianza en las medidas adoptadas para protegerlo a él y a su delegación.

El episodio añade un capítulo incómodo al debate sobre el Boeing catarí. Trump había presionado en repetidas ocasiones para que esa aeronave estuviera lista cuanto antes para su uso. Las preguntas sobre sus capacidades defensivas no son nuevas, pero la amenaza de Ankara las vuelve urgentes. El Times también señaló que el Departamento de Justicia había citado a declarar a varios de sus periodistas por su cobertura de los riesgos de seguridad relacionados con ese avión, aunque el Departamento abandonó por ahora esos esfuerzos.

Conviene mirar los incentivos. Teherán lleva años documentando su voluntad de actuar contra funcionarios estadounidenses de alto nivel; que esa voluntad se traduzca en una amenaza operativa durante una cumbre de la OTAN subraya cuánto importa la cadena de inteligencia y protección que rodea al presidente. El dato importa más que el ruido: no es la aeronave lo que falló, sino la velocidad con que se introdujo un activo sin paridad defensiva en el perímetro de seguridad del mandatario. El Servicio Secreto actuó; la pregunta que queda abierta es cuánto margen existe para repetir ese error de planificación cuando la amenaza iraní no da señales de retroceder.

Más sobre Estados Unidos

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →