Xiaomi eligió IFA 2026, en Berlín, para su primera participación en esa feria y para mostrar en escala mundial su ecosistema Human × Car × Home. Según Kenji Tsukame, portavoz oficial de la compañía en Chile, el espacio desplegado superó los 3.000 metros cuadrados y reunió más de 380 productos distintos, lo que el ejecutivo describe como el mayor espacio de exhibición de Xiaomi fuera de China.
La lógica detrás de la apuesta europea es también una lógica chilena. Tsukame explica que el avance en homologaciones dentro de Europa abre la puerta a otros mercados, incluido Chile. «Obviamente, a medida que se vayan homologando vamos a poderlos traer ya a Chile», afirma.
Electrodomésticos: ambición con fecha tentativa
Entre las categorías que la compañía pretende incorporar al mercado nacional figuran aires acondicionados, refrigeradores y lavadoras. «Nuestra ambición es poder alcanzar a traerlos hacia fines de año. Si no, a comienzos del próximo», señala Tsukame. El ejecutivo no entrega modelos, precios ni fechas definitivas de comercialización; la diferencia entre ambición y disponibilidad atraviesa toda la conversación.
Esa incorporación ampliaría la presencia de Xiaomi en el hogar chileno y daría mayor alcance a su propuesta de automatización, que tiene en HyperOS el sistema operativo común entre categorías. La inteligencia artificial ocupa un lugar central en ese proyecto: la meta es que los dispositivos compartan información, interpreten el contexto del usuario e identifiquen hábitos para ejecutar automatizaciones con menos intervención humana. «Para nosotros la idea es la automatización del hogar a través de una IA asistente», resume el portavoz.
Mijia gana visibilidad en Europa
Otra novedad destacada por Tsukame es la expansión europea de Mijia, la marca que agrupa los productos de casa inteligente de Xiaomi. El cambio de denominación en categorías como purificadores de aire busca expresar que forman parte de una misma familia de dispositivos conectados. «Para el usuario no hay ningún cambio», sostiene el ejecutivo sobre esa transición.
El automóvil: la pieza que falta
El vehículo eléctrico es la pieza que todavía no encaja en la propuesta chilena. Tsukame reconoce que no hay calendario definido para el país, aunque asegura que «la ambición está, las ganas están, la demanda en Chile está». La prioridad de la compañía es introducir su portafolio de vehículos en Europa durante 2027; a partir de ese paso, la llegada a otros mercados dependerá de la demanda y de la capacidad productiva disponible.
En teléfonos, en cambio, la estrategia es distinta: «Cuando ocurra un lanzamiento global, el lanzamiento local ocurre ya muy brevemente a continuación», afirma el portavoz.
Para sostener el movimiento hacia productos de mayor precio, Tsukame menciona una proyección de inversión en investigación y desarrollo de 26.000 millones de euros hasta 2030, dada a conocer en el contexto de IFA. El mensaje de posicionamiento, dice, no cambia: «El mensaje de innovación para todos es algo que no puede cambiar».
La lectura de Continente
Conviene mirar los incentivos. Xiaomi no llega a Chile por altruismo tecnológico: llega porque el mercado latinoamericano representa volumen y porque la homologación europea reduce costos de entrada. El dato relevante no es la feria en Berlín, sino el calendario real de disponibilidad, que por ahora no existe. Para el consumidor chileno, la promesa de electrodomésticos conectados y vehículos eléctricos a «precios honestos» es atractiva; para el mercado, lo que cuenta es cuándo esos productos llegan a la góndola con precio y garantía confirmados. Mientras eso no ocurra, IFA 2026 es una vitrina bien iluminada y poco más.



