Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Asia y China

Terremoto 7,1 en Japón deja heridos y 48.000 viviendas sin luz; Chile descarta tsunami

El sismo golpeó la prefectura de Kumamoto en la isla de Kyushu y fue seguido por una réplica de 6,1. El SHOA confirmó que las costas chilenas no enfrentan riesgo.
Imagen ilustrativa
Asia y Chinamartes 28 de julio de 2026

Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, Japón, a las 16:27 horas locales de este martes. La Agencia Meteorológica de Japón registró el epicentro a 22 kilómetros al sur de Kumamoto y a una profundidad de 10 kilómetros, y emitió de inmediato una alerta de tsunami para zonas del suroeste del país.

A las 17:08 horas locales, un segundo seísmo de magnitud 6,1 golpeó la misma zona, extendiendo la incertidumbre entre la población. Las autoridades japonesas reportaron varios heridos y un apagón que dejó sin electricidad a unas 48.000 viviendas en la prefectura.

La intensidad del sismo alcanzó el grado 7 —el máximo en la escala japonesa— en las zonas de Uki y Hikawa, mientras que en áreas circundantes llegó al grado 6, según informó la agencia Kyodo. Las autoridades pidieron a la población mantenerse alejada de las costas ante el riesgo de tsunami local.

En materia nuclear, la compañía eléctrica de Kyushu descartó problemas en la central de Sendai, en Kagoshima, y en la de Genkai, en la prefectura de Saga. La confirmación llegó en las primeras horas tras el sismo, aliviando una de las principales preocupaciones que cualquier terremoto de esta magnitud despierta en el archipiélago.

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, pidió a quienes se encuentran en las áreas afectadas «mantenerse alerta ante la posibilidad de que se produzcan más terremotos de magnitudes similares» y confirmó que el Gobierno se encuentra «analizando la situación y los posibles daños causados» por los seísmos.

Desde el Pacífico Sur, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA), a través de Senapred, descartó cualquier amenaza para las costas chilenas. El organismo precisó que el sismo «NO reúne las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile».

El dato importa más que el ruido. Japón cuenta con uno de los sistemas de alerta temprana más sofisticados del mundo, y su activación inmediata —junto con la rápida verificación del estado de las plantas nucleares— ilustra el valor de instituciones técnicas sólidas y bien financiadas. La capacidad de respuesta no es gratuita: es el resultado de décadas de inversión en infraestructura de emergencia y protocolos que funcionan con independencia del ciclo político. En una región del Pacífico donde Chile, Perú y Japón comparten la misma cadena sísmica, la coordinación entre organismos como el SHOA y sus contrapartes asiáticas representa uno de los pocos bienes públicos cuyo costo se justifica sin ambigüedad. La historia sugiere cautela: los sismos de gran magnitud en Kyushu tienen antecedentes recientes, y las réplicas de las últimas horas confirman que la emergencia no ha concluido.

Más sobre Asia y China

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →