La competencia entre fotógrafos en los lagos históricos de Pekín ilustra, con precisión casi involuntaria, el peso comercial de una sola aplicación. RedNote —cuyo nombre oficial en chino es Xiaohongshu— ha transformado la industria turística en China y se prepara para dar el salto a los mercados de capital.
La plataforma cuenta con 350 millones de usuarios activos mensuales, según datos publicados en mayo por la firma de análisis Qiangua. Esa cifra representa un aumento frente a los 300 millones registrados un año antes. Su interfaz recuerda a Pinterest, aunque sus propios usuarios la llaman «el Instagram chino»: permite publicar fotos, videos y transmisiones en vivo, y funciona como motor de búsqueda informal para planear viajes.
El contexto ayuda a entender la escala. Los viajes domésticos en China alcanzaron niveles récord el año pasado, con más de 6.500 millones de trayectos, un aumento superior al 16% anual, según informó la agencia Xinhua en marzo. RedNote capturó ese flujo: los viajeros jóvenes acuden a la app antes que a cualquier otro canal para buscar destinos, itinerarios y hasta poses fotográficas, según explicó a la AFP Ming Yii Lai, consultora sénior de estrategia en Daxue Consulting.
El fenómeno tiene consecuencias económicas concretas y verificables. La plataforma impulsó negocios en ciudades hasta entonces desconocidas —como Zibo, en la provincia de Shandong— cuyas brochetas de barbacoa se volvieron virales y atrajeron multitudes. Al mismo tiempo, generó fricciones: turismo excesivo en lugares que se popularizaron de golpe y una dependencia pronunciada de las empresas locales respecto al tráfico que genera la app, según advirtió la propia Lai.
Las publicaciones pagadas a blogueros que «alaban efusivamente» tiendas o destinos también han acumulado quejas cuando las recomendaciones resultan decepcionantes, de acuerdo con la misma fuente.
Más allá de China continental, RedNote gana terreno entre hablantes de mandarín en Malasia y Singapur. El año pasado acaparó atención global cuando la amenaza de prohibición de TikTok en Estados Unidos llevó a usuarios estadounidenses —apodados «refugiados»— a migrar masivamente a la plataforma.
Ahora el movimiento más relevante es financiero. Según medios como el Wall Street Journal, Xiaohongshu presentaría de forma confidencial una solicitud de oferta pública inicial en la bolsa de Hong Kong, con un posible debut a finales de 2026. La AFP señaló que se puso en contacto con RedNote para obtener comentarios sin precisar respuesta.
Conviene mirar los incentivos. Una salida a bolsa en Hong Kong —y no en una plaza occidental— refleja tanto la presión regulatoria que enfrentan las tecnológicas chinas en Estados Unidos como la apuesta de Beijing por consolidar su propio ecosistema de mercados de capital. Para los inversores, RedNote ofrece métricas de crecimiento sólidas y un modelo de negocio que combina comercio electrónico, publicidad y contenido generado por usuarios. El dato importa más que el ruido: una plataforma con 350 millones de usuarios activos mensuales, crecimiento de dos dígitos y penetración regional creciente es un activo de primer orden, independientemente de las tensiones geopolíticas que rodean a las tecnológicas chinas. La pregunta que los mercados deberán responder es si la transparencia corporativa que exige una cotización pública resultará compatible con el entorno regulatorio en el que opera Xiaohongshu.



