El mercado automotriz argentino atraviesa un semestre difícil. Entre enero y junio se patentaron 294.181 unidades 0 km, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), lo que representa una caída de casi el 10% frente al período anterior. En ese contexto, la competencia por el comprador más sensible al precio se intensificó durante julio.
La automotriz china JMEV, representada en el país por el Grupo Antelo, eligió una vía directa: recortar el precio de lista. El 31 de julio actualizó su tabla y el Easy 3 pasó de US$18.900 a US$16.900, una rebaja de US$2.000 que lo convirtió en el vehículo 0 km más barato del mercado argentino, desplazando al Renault Kwid del primer lugar. La marca francesa aún no publicó su lista de agosto, por lo que la comparación podría ajustarse en los próximos días.
El Easy 3 es un citycar 100% eléctrico que compite en el segmento A, una categoría con oferta cada vez más reducida en Argentina. Sus rivales directos son el Kwid y el Fiat Mobi. JMEV acompaña la rebaja con una financiación a tasa fija del 0%, con un monto máximo de $15.000.000 y hasta 18 cuotas sin interés a través del Banco Santander.
En términos técnicos, el modelo incorpora un motor eléctrico con tecnología IGBT y refrigeración líquida que desarrolla 68 CV de potencia y 125 Nm de torque. La batería es de 30 kWh y ofrece una autonomía declarada de hasta 330 kilómetros. La carga se realiza a través de una toma ubicada detrás del emblema frontal.
El equipamiento de seguridad incluye dos airbags, frenos ABS con distribución electrónica de frenado (EBD), control electrónico de estabilidad (ESC), freno de estacionamiento eléctrico, monitoreo de presión de neumáticos, asistente de arranque en pendientes, sistema de alerta para peatones, sensores de estacionamiento traseros y cámara de 360°. La garantía cubre tres años o 100.000 kilómetros para el vehículo, y ocho años o 120.000 kilómetros para la batería.
Entre sus puntos débiles, el Easy 3 no cuenta con compatibilidad con Apple CarPlay ni Android Auto, ni de forma inalámbrica ni por cable. Dispone de una aplicación propia para replicar información del teléfono en su pantalla única de 10,1 pulgadas, aunque su funcionamiento requiere adaptación por parte del usuario.
Conviene mirar los incentivos. En un mercado contraído, bajar el precio de lista es una señal más contundente que una bonificación puntual: compromete la estructura de costos de la marca y ancla la percepción de valor ante el consumidor. Que el modelo más accesible de Argentina sea ahora un eléctrico chino dice algo sobre cómo se está reorganizando la oferta global de vehículos de entrada: la competencia ya no llega solo desde Brasil o Europa, sino desde fabricantes asiáticos dispuestos a sacrificar margen para ganar posición. Para el comprador argentino, eso se traduce en más opciones a menor precio. Para los fabricantes establecidos, en una presión que no tiene visos de ceder.



