El mercado mundial de carga aérea cerró el primer semestre de 2026 con señales mixtas: crecimiento sostenido de volúmenes, una recuperación gradual de la capacidad y las primeras moderaciones de tarifa en meses, todo ello ensombrecido por la reapertura del frente militar entre Washington y Teherán.
Según datos de una consultora sectorial, el tonelaje mundial transportado en junio fue un 9% superior al del mismo mes de 2025 y se mantuvo prácticamente sin cambios frente a mayo. El segundo trimestre acumuló un crecimiento del 6% interanual, mientras que el peso facturable del primer semestre avanzó un 5% respecto del año anterior. El motor principal fue Asia Pacífico, cuyos embarques crecieron un 8%.
Por regiones, el liderazgo correspondió a Oriente Medio y Asia Meridional, con un alza del 11% interanual favorecida en parte por el calendario del Eid al-Adha. Asia Pacífico creció un 10%, América del Norte un 9% y Europa junto con América Central y del Sur avanzaron un 7%. África registró la expansión más modesta, del 1%.
Tarifas: el techo parece haberse alcanzado
Después de meses de incrementos pronunciados, las tarifas promedio al contado se ubicaron en 3,71 dólares por kilo durante junio, prácticamente sin variación frente a mayo. El crecimiento interanual se desaceleró del 49% registrado el mes anterior al 43%. En la semana 27 las tarifas promedio retrocedieron otro 1%, hasta 3,13 dólares por kilo, y las tarifas al contado bajaron un 2% adicional, hasta 3,62 dólares por kilo. Aun así, los valores permanecen un 37% por encima de los niveles de un año atrás.
Dos factores explican la moderación: la recuperación gradual de la capacidad hacia y desde los mercados del Golfo Pérsico —que en la última semana de junio creció un 3% respecto de las dos semanas previas— y la caída del precio del combustible de aviación, que descendió otro 2% semanal hasta situarse por debajo de los 117 dólares por barril. El Brent, por su parte, cayó un 9% y quedó por debajo de los 74 dólares, lo que llevó a varias aerolíneas a anunciar reducciones en los recargos por combustible.
El factor regulatorio y el giro tecnológico
El cambio en la normativa de minimis aplicado por la Unión Europea desde el 1 de julio tuvo un impacto limitado pero visible. Los volúmenes desde Hong Kong hacia Europa cayeron un 12% en la primera semana de julio, acumulando tres semanas consecutivas de descensos. En contraste, el tráfico desde Taiwán hacia Europa aumentó cerca de un 20% en las últimas tres semanas, impulsado por el transporte de equipos informáticos vinculados con el desarrollo de la inteligencia artificial. El dato ilustra cómo la demanda tecnológica de alta gama compensa parcialmente el retroceso del comercio electrónico de bajo coste.
La incertidumbre regresa
La reanudación de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán vuelve a colocar al sector ante el mismo riesgo que disparó las tarifas meses atrás. La consultora advierte que el conflicto amenaza con generar nuevas interrupciones operativas y presiones sobre los precios si la disponibilidad de capacidad en la región se ve afectada.
Conviene mirar los incentivos. Un mercado de flete aéreo más caro no es un dato neutro: encarece las cadenas de suministro globales, presiona los márgenes de exportadores e importadores y, en última instancia, traslada costos al consumidor final. La relativa estabilidad de las últimas semanas era el resultado de una tregua geopolítica, no de un ajuste estructural de la oferta. El dato importa más que el ruido: mientras el equilibrio dependa de la evolución de un conflicto armado y no de decisiones de inversión en capacidad, la normalización seguirá siendo provisional. La historia sugiere cautela ante cualquier lectura triunfalista de los números del primer semestre.



