Un nuevo restaurante abrió en el segundo piso de la Torre Prisma, sobre Avenida Paseo de la Reforma 390, en la colonia Juárez de la Ciudad de México. Se llama Reko Reforma y pertenece a Grupo Santō, la misma operadora que ha construido su identidad en torno a la exploración de las cocinas asiáticas desde una perspectiva contemporánea y con la gastronomía mexicana como fuente de inspiración.
La propuesta parte de una premisa concreta: encontrar afinidades entre tradiciones culinarias de Japón, Corea, China y el Sudeste Asiático, e integrarlas con ingredientes, técnicas y «antojos mexicanos», según describe el propio restaurante. El resultado es un menú de platillos pensados mayoritariamente para colocarse al centro de la mesa y compartirse, lo que permite al comensal probar varias opciones en una sola visita.
El espacio busca encarnar, en sus propias palabras, «el espíritu de una gran cantina de la Ciudad de México visto a través del lente de las cocinas asiáticas». Los interiores ofrecen áreas cerradas, mesas a la luz del día y una barra desde la cual es posible observar la preparación de alimentos y cócteles.
La carta de coctelería de autor combina referencias de México y Asia. Entre las opciones destacadas figuran la Spicy Mezcalita, el Lychee Martini y la Mara Momo. La propuesta se describe como «fresca, equilibrada y creativa».
Otro elemento diferenciador es el sistema de sonido hi-fi, diseñado específicamente para la programación musical del local: sesiones con DJs de vinilos los jueves y artistas en vivo los viernes. Este componente amplía la razón de la visita más allá de la experiencia gastronómica.
En cuanto a horarios, Reko Reforma atiende de lunes a miércoles de 13:00 a 23:00 horas; los jueves de 13:00 a 01:00 horas; viernes y sábados de 13:00 a 02:00 horas; y los domingos de 13:00 a 19:00 horas. Las reservaciones se gestionan a través de Open Table.
Conviene mirar los incentivos detrás de este tipo de aperturas. En una ciudad donde la oferta gastronómica es densa y la competencia por el gasto discrecional del consumidor es intensa, Reko Reforma elige diferenciarse mediante una propuesta integrada: cocina de fusión, coctelería de autor, experiencia sonora y ambiente cuidado, todo bajo un mismo techo. No es una apuesta menor. El mercado de restaurantes en la Ciudad de México premia la propuesta de valor real y castiga la mediocridad con rapidez; en ese sentido, la decisión de Grupo Santō de construir una identidad editorial clara —cocinas asiáticas leídas desde México— es, antes que una moda, una estrategia de posicionamiento en un segmento donde la diferenciación manda.



