Chile logró que Vietnam elimine la exigencia de tratamiento de frío para sus exportaciones de cerezas, un requisito que hasta ahora encarecía y complicaba los envíos. La medida fue confirmada por el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, tras una reunión con el viceministro de Agricultura y Medio Ambiente de Vietnam, Nguyen Hoang Hiep.
«Chile puede exportar sin tratamiento de frío a Vietnam, vía aérea o terrestre. También se aprobó el Systems Approach como alternativa también a la exportación, cosas que van a ser muy beneficiosas para los exportadores de cereza para esta temporada», explicó Venezian en un comunicado oficial.
El gremio privado celebró el anuncio en términos similares. El gerente general de Frutas de Chile, Miguel Canala-Echeverría, señaló que «hemos logrado que el tratamiento de frío, que hoy día es una condición compleja, pueda tener una alternativa, tanto para los embarques aéreos como marítimos». La flexibilización llega justo antes del inicio de la temporada de exportación, lo que reduce la incertidumbre operativa para los productores.
La reunión abrió, además, la puerta a una agenda comercial más amplia. Durante la jornada se discutió la posible apertura del mercado vietnamita para carne, arándanos y kiwis chilenos, con expectativas de concretarse hacia fin de año, según el subsecretario. Venezian planteó específicamente la importancia de avanzar en las aperturas fitosanitarias de arándanos y kiwis frescos.
Desde el sector cárnico, el gerente general de Chilemeat, Rafael Lecaros, sostuvo que «en Vietnam, como he escuchado del mismo viceministro de Agricultura vietnamita, se va a poner como prioridad la apertura para las carnes de bovino, también de cerdo y de ave». El presidente de Chilecarne, Juan Carlos Domínguez, parte de la delegación privada que acompañó al subsecretario, coincidió en destacar la expectativa de avanzar en la apertura sanitaria para carnes chilenas.
El gobierno chileno describió a Vietnam como «un mercado prioritario en el Sudeste Asiático por su rápido crecimiento económico, la expansión de su clase media y el aumento sostenido del consumo de proteínas animales y frutas frescas de alto valor». Es, en otras palabras, una apuesta por capturar demanda antes de que la ocupen competidores regionales.
La gira incluyó también un encuentro con empresarios de la región de Da Nang. «Nos reunimos con empresarios vietnamitas muy interesados en importar frutas, importar madera, vino desde Chile», relató Venezian. El viaje se produce en el año en que Chile y Vietnam conmemoran 55 años de relaciones diplomáticas y forma parte de una gira asiática del subsecretario que comenzó en China y continuará en Indonesia.
El dato importa más que el ruido diplomático: cada barrera fitosanitaria eliminada equivale a un costo menos que trasladar al precio final o absorber como margen perdido para el exportador. El Systems Approach —que sustituye una exigencia rígida por un conjunto de medidas de mitigación de riesgo verificables a lo largo de la cadena— es, en esencia, una forma de regulación más inteligente: protege la sanidad sin imponer un costo fijo desproporcionado a quien produce y transporta.
Conviene mirar los incentivos detrás del anuncio. Vietnam no abre su mercado por generosidad, sino porque su clase media creciente demanda proteínas y fruta fresca de calidad, y Chile ofrece una oferta estacional que complementa, no compite con, la producción local. La verdadera prueba, sin embargo, llegará con las aperturas pendientes de carne, arándanos y kiwis: mientras no se concreten, siguen siendo expectativas de gremios y funcionarios, no acuerdos firmados. La agenda de libre comercio avanza por estos gestos incrementales, no por grandes titulares, y su valor se mide en contenedores embarcados, no en comunicados.



