Netflix estrenará el próximo 9 de octubre la serie Aquel, basada en la vida del cantante español Raphael. La plataforma lo confirmó en un comunicado este jueves. A través de ocho episodios, la producción narra la trayectoria del artista desde sus orígenes humildes en la España de la posguerra hasta la conquista de los grandes escenarios internacionales.
El propio Raphael subrayó el alcance colectivo del proyecto. «Este 'biopic' no solo cuenta mi historia, también refleja una historia compartida: más de seis décadas de carrera marcadas por momentos inolvidables, pero todos profundamente significativos», declaró el intérprete en palabras recogidas por Netflix.
El reparto cuenta con dos actores para encarnar al artista en distintos momentos de su vida. Javier Morgade interpretará al Raphael joven, mientras que Carlos Santos asumirá la etapa más madura del cantante. El elenco se completa con Francesco Carril, Natalia Varela, Pepa Aniorte y Manolo Caro.
La serie recorre escenarios que van de Madrid a Las Vegas, pasando por Moscú, París y Acapulco. Se trata de una producción de Dlo Producciones en asociación con Caracol Televisión.
El contexto del estreno no es menor. Raphael acumula tres nominaciones a los premios Grammy y fue nombrado Persona del Año 2025 por la Academia Latina de Grabación. Países y ciudades como México, Chile, Nueva York y Los Ángeles lo han reconocido como hijo predilecto. Entre sus canciones más conocidas figuran «Yo soy aquel» —que da título a la serie—, «Cuando tú no estás», «Qué sabe nadie», «Hablemos del amor», «Estar enamorado» y «Digan lo que digan».
Conviene mirar los incentivos detrás de esta apuesta. Netflix elige a Raphael en un momento en que las plataformas compiten por audiencias hispanohablantes de perfil multigeneracional: el artista convoca tanto a quienes lo descubrieron en los años sesenta como a nuevas generaciones familiarizadas con su figura a través de colaboraciones recientes. El 'biopic' de ocho episodios, con producción que involucra a Caracol Televisión, apunta también al mercado latinoamericano, donde el cantante mantiene una presencia sostenida.
El dato importa más que el ruido. La historia de Raphael —un artista formado en la escasez de la posguerra que construyó una carrera de más de seis décadas a fuerza de trabajo y disciplina, sin red institucional que lo sostuviera— es exactamente el tipo de narrativa que el entretenimiento de calidad debería reivindicar: la del individuo que compite y persiste por mérito propio. Que esa historia llegue a millones de hogares a través de una plataforma global es, en sí mismo, un argumento a favor de los mercados abiertos y la libre circulación de cultura.



